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Venezuela-EEUU: Roce diplomatico
por bombardeo a Afganistan
Por Andres Canizalez
Caracas, Venezuela, Nov. 2 (IPS)— Las relaciones
entre Venezuela y Estados Unidos vuelven a tensarse, debido
a críticas del presidente Hugo Chávez a la ofensiva estadounidense
contra Afganistán, y Washington insinúa el endurecimiento de
su posición ante el mandatario venezolano.
Como sucedió en otras ocasiones desde que asumió
el poder en febrero de 1999, Chávez logró irritar al gobierno
de George W. Bush con sus declaraciones, esta vez al criticar
con dureza la ofensiva militar contra Afganistán.
Entre los asuntos que distanciaron a Caracas de
Washington desde que Chávez llegó al poder figuran el Plan Colombia
de lucha contra el narcotráfico, la negativa de permiso al sobrevuelo
de aviones militares estadounidenses para detectar cultivos
de droga y la visita del presidente venezolano a Libia e Iraq.
También fueron conflictivos el supuesto respaldo
de Venezuela a los movimientos indígenas de Ecuador y Bolivia
y la cercanía entre Chávez y su par cubano, Fidel Castro.
El presidente venezolano, que impulsa desde su
llegada al poder una “revolución social bolivariana”, ha defendido
una “agenda internacional independiente” con el propósito de
“contribuir a la construcción de un mundo multipolar”.
Este jueves, el gobierno de Bush llamó a Washington
a la embajadora en Venezuela, Donna Hrinak, para consultas relacionadas
“con el estado actual de las relaciones” con Caracas, informó
el Departamento de Estado (cancilería) estadounidense.
El llamado a consultas de un embajador es, en
el lenguaje diplomático, una forma de manifestar malestar con
el país de destino.
La citación de Hrinak se produjo después de que
el gobierno de Bush se declaró “sorprendido y muy decepcionado”
el martes por las críticas que Chávez formuló el lunes a los
bombardeos estadounidenses que causaron la muerte de civiles
en Afganistán.
El mismo martes, el Departamento de Estado citó
al embajador venezolano en Estados Unidos, Ignacio Arcaya, para
pedirle explicaciones, y la cancillería venezolana hizo lo mismo
con Hrinak en Caracas.
Esta ida y vuelta diplomática tensó las relaciones,
lo que se agravó con la citación de la embajadora estadounidense
a Washington.
Aunque no se vislumbra una ruptura de relaciones
entre Caracas y Washington, para algunos diplomáticos consultados
por IPS los últimos movimientos constituyen una primera señal
de molestia del gobierno de Bush hacia Chávez, quien lanzó duras
y encendidas críticas a Estados Unidos.
El gobierno del antecesor de Bush, Bill Clinton
(1993-2001), se limitó durante dos años a emitir declaraciones
en respuesta a algunos pronunciamientos de Chávez.
El ex embajador venezolano y académico Demetrio
Boersner había adelantado a IPS que “con Bush eso va a cambiar”.
El llamado a consulta de Hrinak puede ser un primer paso hacia
una posición más dura en torno del presidente venezolano, un
ex militar que sostiene un discurso populista y que se define
como “humanista”.
El lunes, en una cadena nacional de radio y televisión
y después de una extensa gira internacional de tres semanas,
Chávez causó nuevos roces con Estados Unidos al mostrar fotos
de niños afganos muertos y heridos, y decir que el bombardeo
sobre Afganistán estaba dejando una estela de atrocidades.
“¿Ven este niño? ¿Qué culpa tenía?”, preguntó
Chávez al insistir en que los ataques estadounidenses estaban
provocando víctimas inocentes. “Esto no tiene justificación,
como no la tuvieron los ataques contra Nueva York” y Washington
del 11 de septiembre, dijo.
Esos atentados terroristas contra Estados Unidos
tuvieron como respuesta el bombardeo sobre Afganistán, donde
el régimen de la organización islámica Talibán brinda refugio
al líder saudita Osama bin Laden, acusado por Washington de
los ataques.
“Hay que detener las muertes en Afganistán. Esto
no puede ser”, recalcó el mandatario.
Boersner explicó que la citación de la embajadora
Hrinak a Washington puede originar un “distanciamiento y un
condicionamiento” con Estados Unidos, que antes de la llegada
de Chávez al poder fueron siempre las prioritarias para Venezuela.
Los dos países siguen teniendo un intercambio
comercial fluido. Venezuela es el principal proveedor de crudo
de Estados Unidos en Occidente y el segundo después de Arabia
Saudita. Existen importantes inversiones de petroleras estadounidenses
en territorio venezolano.
“Lo importante, sobre lo que debemos concentrar
la atención, es que a lo largo de la historia hemos tenido una
relación prolongada, seria e importante que ha sido de gran
valor para ambos países”, dijo Phil Reeker, portavoz del Departamento
de Estado.
“Nosotros queremos continuar nuestra larga tradición
de fuertes relaciones con Venezuela, pero estamos muy decepcionados
por los comentarios del presidente Chávez”, precisó Reeker.
A juicio de Washington, las declaraciones de
Chávez contra la acción militar en Afganistán contradicen la
posición adoptada por Venezuela tanto en la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) como en la Organización de Estados
Americanos (OEA), cuando apoyó la campaña.
Chávez expresó el 29 de octubre que apoya “la
lucha contra el terrorismo y allí nadie debe tener duda”. “Pero
también hemos dicho desde el primer día que no se puede responder
al terror con más terror”, agregó.
Mientras, el canciller venezolano Luis Alfonso
Dávila aseveró que la posición de Venezuela tiene carácter humanitario
y no debería ser motivo “de irritación”. Al mismo tiempo, calificó
de “normal” en la relación entre dos países el llamado a consulta
de un embajador por parte de un gobierno.
“El gobierno de Estados Unidos está en el canal
legítimo de toda relación diplomática. Un llamado a consulta
no implica el rompimiento de las relaciones”, afirmó el diputado
Tarek William Saab, presidente de la Comisión de Política Exterior
del parlamento unicameral.
La experta en relaciones internacionales Vilma
Petrash dijo que Venezuela podría desarrollar una política exterior
independiente sin necesidad de generar fricciones con Estados
Unidos.
“Existen países, como México y Canadá, que han
tenido conductas independientes y contrarias a Estados Unidos,
y eso nunca ha generado las fricciones que se han producido
con el gobierno de Chávez”, dijo Petrash.
La experta atribuyó parte del problema al estilo
del presidente venezolano.
La condescendencia de Washington hacia el discurso
inflamado de Chávez podría estar tocando fondo, y el llamado
de la embajadora Hrinak a Washington puede ser la primera señal.
Mexico: Fox recibe el eco
de un asesinato
Por Diego Cevallos
Mexico, Nov. 1 (IPS)— Las acusaciones por
el asesinato en México de la abogada Digna Ochoa, defensora
de derechos humanos, apuntan contra militares. El caso medirá
hasta dónde llegan las promesas de cambio del presidente Vicente
Fox, señalan observadores.
Ochoa, de 37 años, muerta a balazos el 19 de octubre
luego de recibir una cadena de amenazas anónimas, era una respetada
activista que defendía a personas acusadas de subversión y a
campesinos víctimas de supuestas torturas y abusos de militares.
“El crimen demostró que en México reinan aún
la impunidad y la vulnerabilidad de los defensores de derechos
humanos”, dijo a IPS Edgar Cortés, director del Centro de Derechos
Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, donde trabajó Ochoa.
Cortés cree que detrás del asesinato de la activista
están sectores militares que se sienten amenazados por las investigaciones
y casos que defiende esa organización humanitaria, perteneciente
a la orden católica de la Compañía de Jesús.
La investigación del crimen está a cargo de la
Procuraduría de la capital mexicana, gobernada por el izquierdista
Partido de la Revolución Democrática, pero las condenas y los
pedidos de justicia que llegan por el caso desde dentro y fuera
del país, parecen ir directo a Fox, del conservador Partido
de Acción Nacional.
El gobierno de Fox, quien deploró el asesinato
tres días después de registrado y luego de recibir la condena
formal del Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos,
tiene como procurador a Rafael Macedo de la Concha, un militar
que podría resultar involucrado en el caso, según analistas.
Fox asumió la presidencia en diciembre con la
promesa de limpiar el país de impunidad y castigar a los culpables
de abusos y corrupción que sembraron 71 años ininterrumpidos
de gobiernos del Partido Revolucionario Institucional.
Sin embargo, ya se esfumó su compromiso para integrar
una Comisión de la Verdad, que aclarase el destino de los desaparecidos
y las muertes ocurridas en los años 70 y 80 en el marco de la
lucha contra grupos guerrilleros.
El gobierno sólo ofrece en la actualidad promover
ante las autoridades judiciales la investigación, hasta donde
sea posible, de los casos denunciados.
Además, Fox, contra la recomendación de grupos
humanitarios, nombró como procurador general a Macedo de la
Concha, quien durante el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000)
ocupó el cargo de procurador militar.
Ochoa y colegas del Centro de Derechos Humanos
Miguel Agustín Pro Juárez, todos víctimas de amenazas anónimas
de muerte desde 1995, habían denunciado que Macedo de la Concha,
como procurador militar, había encubierto a militares acusados
de torturadores que abusaban y sembraban pruebas contra inocentes.
En mayo y a pesar de las reiteradas denuncias
del grupo humanitario católico, en las que informaba de las
amenazas, la procuraduría general a cargo de este militar consideró
que no había elementos para seguir con las investigaciones al
respecto.
Durante el gobierno de Zedillo, cuyos portavoces
acusaban al grupo Miguel Agustín de inventar denuncias, Ochoa
sufrió numerosas amenazas y hasta el secuestro y torturas en
un interrogatorio realizado por desconocidos, que le preguntaron
sobre sus presuntos vínculos con guerrilleros.
Ochoa, ya con Fox instalado en la presidencia,
volvió a recibir amenazas. Antes de su asesinato se comunicó
con familiares para darles instrucciones sobre su dinero y seguros
de vida.
La muerte de Ochoa es el “primer crimen político”
del gobierno de Fox, sostuvo José Luis Soberanes, presidente
de la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Para el procurador de la capital mexicana, Bernardo
Bátiz, el asesinato de la abogada es un signo “del terrorismo
de extrema derecha”. El funcionario indicó que existen avances
en las investigaciones del caso, pero se negó a revelarlos.
Fox había recibido voces de apoyo de grupos humanitarios
locales y extranjeros por sus promesas de cambio en materia
de justicia. Hoy, tras el asesinato de Ochoa, le piden hechos.
El mandatario aseguró que hará todo lo que esté
a su alcance para apoyar a la procuraduría de la capital en
las investigaciones del asesinato y anunció que coordina con
grupos como Miguel Agustín para asegurar la protección especial
de los activistas humanitarios.
Además, reiteró que su gobierno está comprometido
con la promoción de los derechos humanos y con el castigo de
las fuerzas de seguridad que los violen. Añadió que el asesinato
de Ochoa no afecta “para nada” la imagen de su gobierno en el
exterior.
Ochoa, de extracción social humilde, había defendido
años atrás a Teodoro Cabrera y Roberto Montiel, campesinos ecologistas
que cumplen condena en prisión desde 1999, luego de un proceso
en que se acusa a militares de haberlos torturado y de fabricar
pruebas contra ellos.
El caso trascendió las fronteras de México una
vez que las organizaciones Amnistía Internacional y Sierra Club
declararon a los campesinos “presos de conciencia” y apoyaron
las denuncias sobre torturas.
Ochoa, tres semanas antes de ser asesinada, estuvo
en las montañas del estado sureño de Guerrero, donde trabajaban
los campesinos acusados, quienes son fundadores de un grupo
que se oponía a la tala de bosques y, según testimonios, fue
seguida de cerca por militares.
Para el columnista del diario Reforma, Miguel
Angel Granados, el asesinato de Ochoa está ligado íntimamente
a este caso.
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