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Jefe militar de India desafia
a Pakistan a la guerra nuclear
Por Ranjit Devraj
Nueva Delhi, India, 11 ene (IPS)— El jefe
del ejército de India, Sunderajan Padmanabhan, desafió este
viernes al presidente militar de Pakistán, Pervez Musharraf,
a lanzar un ataque nuclear contra este país, agravando el clima
del conflicto bilateral.
“Si [Musharraf] es lo suficientemente hombre,
o mejor dicho, lo suficientemente loco como para ignorar la
opinión internacional sobre esta escalada, entonces debe hacerlo
[lanzar un ataque nuclear]”, afirmó Padmanabhan en una conferencia
de prensa.
El jefe militar admitió que un intercambio nuclear
sería “desastroso”, pero se mostró confiado en que India sobrevivirá
para infligir un daño devastador a su enemigo.
“Permítanme decirles algo de lo que estoy tan
seguro como que estoy vivo. Si un arma nuclear es usada contra
India, nuestras fuerzas o posiciones en el mar, objetivos económicos,
humanos o de otro tipo, los perpetradores serán castigados tan
gravemente que la continuidad de cualquier lucha será dudosa,”,afirmó
Padmanabhan.
Musharraf dirigirá este sábado un discurso televisado
a la población, explicando la política de su gobierno hacia
las organizaciones militantes islámicas que operan desde su
territorio, a las cuales India acusa del ataque del 13 de diciembre
contra la sede de su parlamento.
Luego de la visita que el primer ministro de Gran
Bretaña, Tony Blair, efectuó esta semana a Islamabad y Nueva
Delhi, con el fin de amortiguar la tensión entre los vecinos
nucleares de Asia meridional, se incrementó la presión internacional
para que Musharraf aclare su posición ante el terrorismo.
“Estamos esperando el discurso [que Musharraf]
dará este fin de semana, que considero será una poderosa señal
a su nación, a India y al resto del mundo”, dijo el jueves el
secretario de Estado [canciller] de Estados Unidos, Colin Powell,
tras reunirse en Washington con el ministro del Interior de
India, Lal Krishna Advani.
Powell instó al gobernante Pakistaní a incluir
“una condena al terrorismo de todo tipo, pues ya no es aceptable
que las naciones vivan bajo esa amenaza en el siglo XXI”.
Para Musharraf, este pronunciamento sería una
renuncia a la posición que sostuvo en la cumbre de la Asociación
de Asia Meridional para la Cooperación Regional, celebrada la
semana pasada en Katmandú, donde reiteró que “las luchas de
liberación” deben diferenciarse del terrorismo.'
El gobernante se refería a la región islámica
de Cachemira, cuya posesión es disputada por India y Pakistán
desde el nacimiento de ambas naciones, en 1947, tras independizarse
del imperio británico.
La creación de los dos países se basó en diferencias
religiosas. India se convirtió en un estado laico con población
hindú, mientras Pakistán adoptó la forma de un estado islámico.
Islamabad consideró que el territorio de población
musulmana y riquezas petroleras le correspondía, pero una partición
efectuada por la Organización de Naciones Unidas le otorgó sólo
un tercio, mientras el resto pasó a formar parte del estado
indio de Jammu y Cachemira.
Desde entonces los ejércitos de las dos partes
se enfrentaron en tres guerras a través de la línea de control,
la frontera provisoria de Cachemira, donde el fuego de artillería
es constante y se suma a los ataques continuos de grupos separatistas.
Nueva Delhi arguye que Pakistán arma y entrena
a estas organizaciones para fomentar la violencia separatista
del lado indio, pero Islamabad asegura que se trata de grupos
locales que luchan por la independencia.
Tras el ataque del 13 de diciembre, el primer
ministro de India, Atal Bihari Vajpayee retiró a su embajador
en Pakistán, prohibió el transporte terrestre transfronterizo
y los vuelos comerciales pakistaníes en el espacio aéreo indio.
Pero lo que encendió la alarma internacional fue
el despliegue indio de tropas, tanques y misiles en la frontera
común, muy cerca de donde están estacionadas las fuerzas estadounidenses
que combaten en Afganistán.
El diario estadounidense New York Times aseguró
este viernes que Estados Unidos intensificó la vigilancia en
la región en busca de evidencias que indiquen algún tipo de
despliegue de los arsenales nucleares de ambos estados.
“Estamos mucho más preocupados hoy que hace unos
días”, admitió al diario un integrante del Consejo de Seguridad
Nacional del presidente George W. Bush.
Padmanabhan, el jefe militar indio, puso en duda
las medidas adoptadas por Islamabad contra los grupos extremistas
cachemires.
Pakistán ilegalizó a dos organizaciones y arrestó
a decenas de sus dirigentes. “Los cuadros terroristas se han
dispersado, algunos a las aldeas vecinas, otros a las unidades
del ejército pakistaní, para no ser notados por las fuerzas
estadounidenses”, aseguró el militar.
India reclama la extradición de 20 supuestos terroristas.
Pero el gobierno pakistaní, presionado internamente para no
ceder a las exigencias indias, rechazó el pedido, asegurando
que los detenidos serán juzgados en su territorio.
Nueva Delhi inició una ofensiva diplomática buscando
que Estados Unidos coloque a Pakistán entre los objetivos de
su campaña internacional contra el terrorismo.
Pero el secretario estadounidense Powell — quien
viajará a la región la semana próxima — ya advirtió al ministro
indio Advani que su país tiene la esperanza de afrontar la situación
por medios políticos y diplomáticos.
Colombia: se renueva la esperanza
Por Yadira Ferrer
Santafe de Bogota, Colombia, 14 ene (IPS)—
El gobierno de Colombia y las insurgentes FARC anunciaron este
lunes su decisión de regresar a la mesa de negociaciones, informaron
los mediadores internacionales poco antes de que expirara el
último plazo para su gestión.
El grupo de 10 países facilitadores del diálogo
de paz y el representante en Colombia del secretario general
de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), James Lemoyne,
aseguraron que el gobierno y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia) reconocieron que hay garantías para reanudar las
negociaciones.
La declaración que los mediadores divulgaron
en la sudoriental ciudad de San Vicente del Caguán fue aprobada
tanto por el presidente Andrés Pastrana como el jefe de las
FARC, Manuel Marulanda, dijo el embajador de Francia, Daniel
Perfait, portavoz del grupo.
Perfait destacó los esfuerzos de las partes para
mantener el proceso de paz y reiteró el apoyo de los países
facilitadores -- Canadá, Cuba, España, Francia, Italia, México,
Noruega, Suecia, Suiza y Venezuela -- a la búsqueda a “una salida
política negociada al conflicto colombiano”.
El gobierno y las FARC manifestaron su decisión
de poner en marcha “en breve plazo” el acuerdo de San Francisco,
de octubre, que propone el cese al fuego y de hostilidades (secuestros,
ataque a poblaciones y hostigamientos a la población civil).
La declaración se produjo cuatro horas antes de
vencerse el plazo que Pastrana concedió hasta las 9:30 del martes
a las FARC para abandonar la zona desmilitarizada de 42.000
kilómetros, en el sudeste, que ha sido la sede del diálogo bilateral.
Pastrana suspendió el diálogo el 9 de este mes
ante la exigencia de los guerrilleros de levantamiento de los
controles que el ejército impuso en la periferia del área desmilitarizada.
Las FARC rechazaban reclamaban también el fin
de la prohibición de ingreso de extranjeros en la misma zona
y de los sobrevuelos de la fuerza aérea.
El presidente condicionó la reanudación de las
negociaciones -- que las FARC mantenían congeladas desde el
17 de octubre- al retiro de las exigencias de los rebeldes y
al compromiso de éstos de buscar un acuerdo de cese al fuego
y de hostilidades.
Este lunes, el mandatario se reunió con representantes
de la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría del Estado,
para considerar medidas de normalización de las actividades
en los cinco municipios de la zona de distensión, que estuvieron
bajo control de los insurgentes desde la retirada del ejército
el 7 de noviembre de 1998.
El diputado Antonio Navarro, líderl del ex guerrillero
M-19, señaló que sólo mediante la negociación será posible poner
fin al conflicto armado. La ruptura del diálogo entre el gobierno
y las FARC habría sido “una mala noticia para todos los colombianos”,
agregó.
Navarro destacó la mediación de la comunidad internacional,
que hizo posible la reactivación de un proceso que parecía moribundo.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dio
a conocer este lunes un comunicado en el que instó nuevamente
a las partes a realizar, pese a la profundidad de la crisis,
todos los esfuerzos a su alcance para avanzar en las negociaciones.
Annan apuntó que “deben tomarse todas las medidas
para proteger a la población civil en la zona desmilitarizada,
y demandó “un acuerdo que asegure el respeto del derecho internacional
humanitario” en el país.
Carlos Lozano, miembro de la Comisión de Notables,
que presentó propuestas a fines de 2001 para revitalizar el
diálogo, dijo a IPS que se debe reivindicar el proceso de paz
“porque es la única salida que tiene el conflicto” armado interno.
El proceso “ha demostrado que es posible y ha
producido acuerdos importantes, como el de la agenda común sobre
los temas de la negociación”, comentó Lozano, director del semanario
Voz, del Partido Comunista.
El gobierno y las FARC iniciaron las conversaciones
en enero de 1999, dos meses después de crear la zona desmilitarizada,
logrando en su primera etapa acordar una agenda de trabajo de
12 puntos y la realización de audiencias públicas para recoger
las opiniones de las organizaciones de la sociedad civil.
No obstante, el congelamiento del diálogo en distintas
oportunidades, la mayoría de las veces por decisión unilateral
de la guerrilla, impidió avanzar en las tratativas del primer
bloque de cuestiones, que abarca asuntos económicos.
Lozano indicó que en esta nueva etapa el gobierno
de Pastrana tendrá que volver a legitimar su relación con la
sociedad, ya que hoy existe “un sistema excluyente que retroalimenta
la situación de violencia”.
Añadió que “el presidente Pastrana no deberá consultar
tanto con Washington y retomar el proceso de negociaciones atendiendo
directamente las necesidades del pueblo colombiano.”
Para las FARC, el primer asunto que debería tratarse
a partir de ahora es problema del desempleo en el país, que
en diciembre fue de 17 por ciento de la población económicamente
activa.
Por su parte, las organizaciones de derechos
humanos entienden que la prioridad es alcanzar un acuerdo humanitario
y de acatamiento de las normas del derecho internacional en
la materia para resguardar a la población civil de las consecuencias
de la guerra civil.
El diputado Roberto Camacho, del gobernante Partido
Conservador, comentó que las partes deberán revisar “la metodología
del proceso, que desde el inicio se llevó de manera equivocada”.
La metodología de negociar en medio de la guerra
era equivocada y llevó a la profundización de los enfrentamientos
armados entre las fuerzas de seguridad y la guerrilla, opinó.
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