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Piketeros en Argentina
Por Vero y Buzzard
Buenos Aires, Argentina, 26 de juno (AGR)—
El viernes pasado, 21 de junio, hubo cortes de ruta, calles
y autopistas y marchas en todo el país, incluyendo docenas en
Buenos Aires. Dentro de la ciudad, las movilizaciones de la
CCC (Corriente Clasista Combativa) y la CTA (Central de Trabajadores
Argentina) convergieron en Plaza de Mayo adonde los líderes
del movimiento y del sindicato dieron discursos y entonaron
cánticos. Aunque hubo otras marchas y cortes llevados a cabo
por varios grupos, sólo algunos de ellos estuvieron presentes
en la plaza en aquellas horas. Las manifestaciones y los cortes,
aun con demandas propias, conmemoraron los seis meses de la
revuelta popular del 19 y 20 de diciembre y a los muertos durante
la represión.
Todos los días se habla sobre cortes de ruta en
todas partes del país y cada semana hay más. Cada día más y
más gente está participando en los grupos piketeros, buscando
los medios para sobrevivir en un país adonde más de la mitad
de la población vive bajo el nivel de la pobreza. Los modos,
la organización y las actividades diarias de los diferentes
grupos varían ampliamente, pero la mayoría de las demandas es
la misma cuando un grupo corta la ruta: el rechazo al nuevo
presupuesto (que recorta 400,000 cargos públicos y los fondos
para salud, educación y jubilaciones), la creación de trabajo,
libertad para los piketeros presos, el no pago de la deuda al
FMI, la nacionalización de los recursos naturales, los servicios
públicos y la banca, la reapertura de fábricas abandonadas bajo
control obrero, y lo más comúnmente visto: el pago de los Planes
Trabajar (subsidios que luego explicaremos).
En los últimos 25 años, casi todos los servicios
públicos y los recursos han sido privatizados y la mayoría comprados
por empresas extranjeras. Más de 300,000 personas fueron despedidas
en lo que va del año, mientras las tarifas de los servicios
y los alimentos se han duplicado y triplicado en algunos casos.
Están cerrando los hospitales de las zonas pobres de afuera
de la ciudad por falta de insumos médicos, y aquellos que están
abiertos se están quedando sin éstos (casi todos los insumos
son importados). En muchas escuelas no se dictan clases, ya
sea por las huelgas de maestros o porque se están literalmente
cayendo a pedazos (muchos de los niños pobres ni van al colegio
porque están trabajando o mendigando en las calles). Los jubilados
cobran retiros miserables (120 pesos algunos) y hacen colas
interminables para logarlo. Cada vez se hace más difícil conseguir
algo en la basura porque cada día hay más gente reciclando.
Por todo esto es que hay cientos de miles de piketeros
participando en varios grupos. Hay agrupaciones de todo tipo,
desde el independiente Movimiento Teresa Rodríguez, en honor
a una piketera asesinada durante un corte y liderado por Roberto
Martino, que continúan con el legado de los fogoneros (la gente
que mantuvo las gomas ardiendo en las frías noches de los cortes
a la refinería Repsol-YPF en Cutral Có en el ’96), hasta la
Corriente Clasista Combativa (un grupo dirigido por el Partido
Comunista Revolucionario que nunca chocó con la policía debido
a su negativa de cortar rutas clave). El Movimiento de Trabajadores
Desocupados Aníbal Verón, por ejemplo, corta rutas, desarrolla
huertas comunitarias, ocupa tierras para construir viviendas
y opera centros culturales comunales. Son siete los grupos principales,
algunos tienen décadas de experiencia en organización comunitaria
y todos, salvo dos, están relacionados o fueron creados desde
partidos políticos o sindicatos.
Ésta es una lista de los grupos más grandes y
sus afiliaciones políticas:
Teresa Vive (Izquierda Unida, partido comunista).
CCC (Corriente Clasista Combativa del PCR, Partido Comunista
Revolucionario).
Polo Obrero (Partido Obrero, comunista).
Movimiento Territorial de Liberación (Partido Comunista).
MTD Aníbal Verón (Movimiento de Trabajadores Desocupados, independiente
y horizontal).
Federación de Tierra y Vivienda (CTA, Central de Trabajadores
Argentina, el segundo sindicato más grande del país).
Movimiento Teresa Rodríguez (independiente, liderado por Roberto
Martino).
Algunos toman las decisiones por medio de una
democracia directa y representantes revocables, otros deciden
de la misma manera pero tienen líderes y algunos, simplemente,
están dirigidos por sindicatos o partidos políticos. El nivel
de autonomía de sus respectivos partidos o sindicatos varía
según el grupo.
En mayo de 2001 se unieron en el Bloque Nacional
Piketero e hicieron varios congresos nacionales, pero en marzo
volvieron a dividirse debido a diferencias ideológicas sobre
cómo llevar adelante la lucha. La raíz de esta división fue
la decisión que tomó el líder de la CTA, Víctor De Gennaro,
de no tomar parte en las revueltas callejeras de diciembre por,
según dijo, cuestiones de seguridad. A partir de esto, muchos
grupos no quisieron tener más que ver con este sindicato. A
pesar de esto, durante los discursos del viernes pasado en Plaza
de Mayo fue anunciada la unión de la CCC y la CTA.
Mientras el gobierno aumentó las penas por bloquear
una ruta, penalizando la protesta como “delito de sedición”,
la mayoría de la gente detenida en cortes es “largada” con bastante
rapidez (muchas veces después de haber sido golpeada y torturada).
Actualmente, hay alrededor de 2,800 personas procesadas por
cortar rutas. Por otro lado, el gobierno arresta líderes piketeros
acusándolos de cargos inventados encarcelándolos durante años.
Tal es el caso de dos líderes piketeros, Emilio Alí y Raúl Castells,
que fueron puestos en libertad en el último mes sin llegar a
término de condena, luego de dos años de permanecer en prisión
y de un gran incremento en las protestas que repetidamente cerraron
el centro de Buenos Aires exigiendo su liberación y también,
de algunos “acuerdos” entre los líderes de la CCC (organización
a la que pertenecen) con el actual gobierno de Duhalde.
Históricamente, más que nadie fueron los sindicatos
de docentes y las agrupaciones estudiantiles los que acompañaron
a los trabajadores desocupados en los cortes de ruta. Desde
el surgimiento de las asambleas barriales independientes, el
movimiento piketero ha comenzado a relacionarse con otros sectores
de la sociedad. La asamblea interbarrial de Capital Federal
(parcialmente compuesta por profesionales de clase media), por
ejemplo, convino en solidarizarse con el movimiento. Muchas
de las marchas y protestas de la asamblea interbarrial son apoyadas
por el Bloque Nacional Piketero, y viceversa. Desde afuera,
lo que se observa en los últimos seis meses es que el movimiento
piketero es muy heterogéneo entonces, mientras una asamblea
puede movilizarse para apoyar un corte organizado por la Federación
de Tierra y Vivienda, la misma asamblea abuchea a un sindicalsita
de la CTA durante un discurso sin saber que están ligados.
Los Planes Trabajar han sido la fuerza más efectiva
para desactivar y dividir a los piketeros que ha desarrollado
el estado. Éstos planes consisten esencialmente en un subsidio
de 150 pesos mensuales durante tres meses para cada desocupado
con familia. El gobierno federal los otorga tanto a las municipalidades
como a los grupos organizados de desocupados para su distribución.
Mientras que al principio, muchos de estos grupos demandaban
trabajo estable y genuino, ahora la mayoría exige estos subsidios.
Hacer que el gobierno federal acuerde en pagarlos es sólo el
primer paso en la lucha por conseguir el dinero que implican.
Una vez que un grupo consigue la concesión de los planes, si
éstos están en manos de la municipalidad es aún más difícil
hacer que el gobierno local entregue el dinero. Cuando los subsidios
son otorgados al grupo, casi invariablemente los medios acusan
a su gente de corrupción y malversación provocando y dando pie
a inspecciones gubernamentales, que en muchos casos se parecen
a allanamientos e investigaciones policiales. Hay mucha discusión
sobre cómo distribuir los subsidios. Algunos grupos (el MTR,
por ejemplo) se los dan directamente a la gente que estuvo en
el corte exigiéndolos (lo cual para muchas familias y trabajadores
significa el fin de su compromiso con el grupo o con la lucha
en general). Otros (CCC, PO) los guardan y sólo los pagan según
el nivel de compromiso o directamente en forma proporcional
al número de cortes y protestas en el que la persona estuvo
involucrada. Otros (MTD) juntan el dinero de todos los subsidios
para emprender cooperativas de trabajo y financiar centros comunales
y culturales y escuelas libres.
El gobierno de Duhalde tiene un nuevo plan llamado
Plan Jefes y Jefas de Hogar, que bien puede quitar mucha fuerza
a los grupos piketeros. Desde este mes, el gobierno federal
ha comenzado a pagar subsidios a las cabezas de familia que
se encuentren desempleadas. Todos los que cumplan con las condiciones
deben anotarse en las municipalidades de sus barrios. Mucha
gente, especialmente de la CCC y el Polo Obrero (dos de los
grupos con más convocatoria para sacar gente a la calle) que
participa en los cortes de ruta, lo hace para acumular Planes
Trabajar. Es probable que esta nueva medida cambie la cara del
movimiento piketero, dejando por un lado a aquellos que tienen
un interés político y por otro, a los que desean un cambio social
radical. Al mismo tiempo, 150 pesos por mes no están para nada
cerca de ser suficientes para cubrir las necesidades básicas
y cada día hay más hambre y desocupación.
Mujeres contra el ALCA
Por María Isabel García
Bogota, Colombia, 28 de juno (IPS)— El
modelo de libre comercio del ALCA agudizará las precarias condiciones
del empleo femenino y atentará contra la identidad cultural
de América Latina, aseguraron mujeres de las más variadas actividades
de 10 países de la región.
La futura ALCA (Area de Libre Comercio de las
Américas) acentuará los perjuicios laborales de las mujeres
de América Latina, que constituyen 40 por ciento de la población
económicamente activa regional y que ya ganan 30 por ciento
menos en promedio que los hombres por igual tarea.
“El ALCA no sólo apunta a desvertebrar las economías
locales sino también nuestra identidad cultural”, apuntó el
foro de académicas, profesionales, obreras, campesinas y activistas
sociales de Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador,
México, Nicaragua, Perú y Venezuela.
La liberalización y privatización han ocasionado
“el desmantelamiento de las infraestructuras públicas” en la
región y con el ALCA “el proceso se acelerará”, eliminando “por
completo la medicina tradicional, la educación y la diversidad
cultural”, concluye el documento.
El ALCA es una iniciativa surgida en la Cumbre
de las Américas de 1994 en Miami que debería estar definido
en 2005. El acuerdo en negociación abarca a los 34 países miembros
de la Organización de Estados Americanos, todos los del continente
excepto Cuba.
El seminario “Las mujeres y el ALCA”, que finalizó
el domingo en Bogotá, fue la primera de una serie de reuniones
previstas en Colombia en preparación del encuentro femenino
de octubre, que se realizará en forma paralela a la cita ministerial
de América de Quito.
La presencia de redes de organizaciones que trabajan
en favor de los derechos económicos, sociales y culturales de
las mujeres, “no sólo contra el maltrato físico y sexual, fue
decisiva” en esta reunión de Bogotá, dijo a IPS la coordinadora
del seminario, la socióloga peruana Mairela Rivera.
Es clave que se den procesos en los cuales “las
mujeres nos apropiemos de los problemas de la economía, que
nos conciernen directamente”, añadió.
Por su parte, la economista venezolana Adicea
Castillo comentó a IPS que en América Latina “las mujeres ganan
alrededor de 30 por ciento menos que los hombres, para iguales
trabajos”.
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