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No. 219, Mar. 27 - Apr. 2, 2003

Grandes protestas contra la guerra en Estados Unidos
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Ecuador: Washington insiste en regionalizar conflicto

Por Kintto Lucas

Quito, Ecuador, 21 de marzo (IPS)— El intento del jefe del comando Sur del ejército de Estados Unidos, James Hill, de obtener un convenio de interdicción de barcos en aguas de Ecuador provocó esta semana una fuerte polémica en este país, en medio de protestas populares contra la guerra en Iraq.

Hill anunció el miércoles que hay adelantos en las negociaciones militares con Ecuador para permitir a buques de guerra estadounidenses permanecer en aguas ecuatorianas en forma permanente y realizar las acciones que crean necesarias contra cualquier barco.

“El convenio sobre interdicción será vital para la seguridad hemisférica”, aseguró Hill.

Esto significaría una ampliación del convenio que cedió la base militar y parte del puerto de la occidental ciudad de Manta a Fuerzas Armadas de Estados Unidos, y como todo acuerdo internacional requeriría la aprobación del Congreso legislativo.

Según la Autoridad Portuaria de la occidental base de Manta, entre enero de 2000 y septiembre de 2002, llegaron al puerto 35 buques de la marina de guerra de Estados Unidos, varios de ellos en tareas de interdicción marítima.

Con el acuerdo que promueve Hill esas acciones se ampliarían.

Para el sociólogo y escritor Alejandro Moreano, del Colectivo Ecuatoriano contra la Guerra de Estados Unidos a Iraq, el pedido de Hill está vinculado a as acciones del gobierno estadounidense en ese país del Golfo.

“La invasión de Estados Unidos a Iraq y la presión sobre Ecuador para firmar el convenio de interdicción forman parte de una política para consolidar un mundo unipolar con una potencia hegemónica”, afirmó Moreano a IPS.

El también analista del Quincenario Tintají de Quito señaló que un convenio de esa naturaleza además de atentar contra la soberanía ecuatoriana, pone en peligro la neutralidad de este país en el conflicto interno de la vecina Colombia.

“El presidente colombiano Alvaro Uribe ha estado rogando que después de terminada la guerra en Iraq, Estados Unidos intervenga contra la guerrilla de ese país. En una acción de esas, ¿qué papel cumplirían esos buques ubicados en aguas ecuatorianas?”, se preguntó Moreano, experto en Medio Oriente.

Hill visitó instalaciones militares ecuatorianas cercanas a la frontera oriental con Colombia y manifestó el interés de su país en asistir a los militares ecuatorianos en entrenamiento y equipamiento.

“La idea es trabajar día a día, construir amistades, conocer a los líderes (del ejército ecuatoriano) y llegar a ser amigos”, afirmó Hill.

También señaló que la posición de Washington y de Bogotá es regionalizar las operaciones del Plan Colombia de lucha contra el narcotráfico y financiado por Estados Unidos, según sus críticos una estrategia de intervención contra la guerrilla izquierdista colombiana.

“El narcoterrorismo que hay en Colombia es también problema de Panamá, Ecuador, Brasil, Venezuela, Perú y Estados Unidos, y sólo podremos arreglarlo si se lucha conjuntamente”, arguyó Hill.

Según el militar estadounidense, esa fue la intención de ministros de Defensa, cancilleres y otros representantes de esos países, reunidos la semana pasada en Bogotá.

Sin embargo, durante esa reunión, los ministros de Brasil, Venezuela, Ecuador, y Perú no aceptaron declarar “terroristas” a las insrugentes FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) como pidieron los gobiernos de Estados Unidos y Colombia.

Alejandro Moreano subrayó que la posición ecuatoriana resalta la neutralidad ante el conflicto colombiano y el respeto a la libre determinación de los pueblos.

“Es necesario fortalecer esa postura digna de Ecuador, descartando el posible acuerdo de interdicción marítima”, opinó.

Moreano fue uno de los organizadores de la marcha realizada el jueves en Quito, donde más de 5.000 personas protestaron contra Estados Unidos y su guerra contra Iraq.

En la meridional ciudad de Cuenca los manifestantes fueron más de 20.000. Se realizaron otras protestas en varias ciudades.

En este clima, algunos observadores se preguntan si, una vez terminada la guerra contra Iraq, Washington podría decidir una intervención abierta en Colombia.

“¿Y después de Iraq qué?”, se preguntó el analista y subdirector del diario Expreso, de Guayaquil, Jorge Vivanco Mendieta.

“Lo más urgente y más a la mano para Estados Unidos es el problema de Colombia”, se contestó Vivanco Mendieta.

A pesar “del revés” que constituyó para Washington la reunión de Bogotá, “en que los países vecinos de Colombia, a excepción de Panamá, se negaron a declarar a las FARC como grupo terrorista”, el gobierno estadounidense seguirá intentando profundizar la aplicación del Plan Colombia, arguyó Vivanco Mendieta. “Lo que me parece inevitable es una profundización de los enfrentamientos entre las fuerzas regulares de Colombia y las FARC”, que provocará “una presión mucho más intensa” en la frontera, sostuvo el analista.

La base de Manta tendrá una utilización mucho más intensa y eso puede involucrar a Ecuador en el conflicto. “Es lo que tememos”, apuntó.

La base y el puerto de Manta fueron cedidos en 1999 a Estados Unidos para ser utilizados en la lucha contra el narcotráfico en la región.

El convenio de cesión fue firmado por el ex presidente de la comisión de asuntos internacionales del Congreso, Heinz Moeller, por el entonces canciller Benjamín Ortíz Brennan, y por el ex presidente Jamil Mahuad (1998-2000).

Pero la decisión fue tomada sin conocimiento del plenario del parlamento, como establece la Constitución para los acuerdos internacionales.

La instalación de esa base fue rechazada por el movimiento indígena, organizaciones de derechos humanos y ecologistas, sindicatos y otras instituciones sociales, que la ven como el involucramiento de Ecuador en el Plan Colombia.

Durante una anterior visita a Ecuador, Hill manifestó que Estados Unidos tenía la “determinación de librar a la región de narcoterroristas” aunque la tarea le “tome un largo tiempo”, porque “muchos desafíos aún permanecen”.

El presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, se mostró contrario a la participación de Ecuador en el conflicto colombiano.

Una de las formas de ”mejorar la seguridad en la frontera de Ecuador con Colombia es fortalecer los efectivos y el resguardo fronterizo por parte de las Fuerzas Armadas ecuatorianas”, dijo Gutiérrez.

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Grandes protestas contra la guerra en Estados Unidos

Por Akhilesh Upadhyay

Ciudad de Nueva York, Nueva York, 22 de marzo (IPS)— Cientos de miles de personas se manifestaron este sábado en Estados Unidos contra la guerra en Iraq.

Una encuesta del diario The New York Times y la empresa de comunicaciones CBS indicó creciente apoyo entre los consultados a la política del gobierno en Iraq tras el comienzo de los ataques el jueves, pero los organizadores de las protestas señalaron que eso puede cambiar, si hay informes sobre importantes bajas estadounidenses o muertes de civiles iraquíes.

Llevó años organizar las protestas contra la guerra de Vietnam, y este conflicto afronta considerable oposición del público desde antes de que comenzara, adujeron.

“No estamos contra las tropas (estadounidenses en Iraq), sino contra el gobierno”, dijo el activista Bill Dobbs, del grupo United for Peace and Justice (Unidos por Paz y Justicia), organizador de las protestas del sábado y de una realizada el 15 de febrero que reunió a más de 100.000 personas.

El mismo mensaje fue subrayado por muchos activistas, que insistieron en dirigir sus críticas al presidente George W. Bush, por lanzar el ataque sin haber agotado las vías diplomáticas para resolver la cuestión iraquí.

Dobbs alegó que hay muchas preguntas sin respuestas convincentes sobre los motivos de la guerra.

El viernes por la tarde ya sumaban más de 2.000 las personas arrestadas por la policía por participar en protestas que incluyeron el incendio de fardos de heno y la rotura de vidrios de vehículos policiales.

El mayor número de detenciones se registró en la sudoccidental ciudad de San Francisco, donde además un manifestante se quitó la vida al saltar desde el famoso puente dorado de esa urbe.

En las manifestaciones por la paz previas al inicio de los bombardeos habían sido arrestadas muy pocas personas.

También hubo grandes protestas en Washington, en la cercana ciudad oriental de Baltimore, en las nororientales de Chicago y Boston, en la septentrional de Minneapolis y en la noroccidental de Seattle.

En Nueva York, decenas de miles de personas salieron a las calles con banderas de la Organización de las Naciones Unidas, símbolos de la paz y carteles con las leyendas “No a la guerra”, “Que no haya guerra por el petróleo” y “Mentiras”, entre otras.

“Me asombró la diversidad de los manifestantes”, dijo la universitaria neoyorquina Eva Sánchez.

“Pensé que era muy importante estar allí y decir al gobierno ‘No estoy de acuerdo con ustedes’. Vi a muchos estadounidenses, jóvenes y viejos, de diferentes grupos étnicos, y de distintos ambientes sociales, discutir la guerra con orgullo y amabilidad. pero enojados con el gobierno”, relató.

Se prevé que la tradicional ceremonia de entrega de los premios cinematográficos Oscar perderá este domingo algo de su brillo debido a la guerra.

El actor Will Smith ya anunció que no asistirá, y otros participantes planean pegar trozos de cinta adhesiva a sus ropas para protestar contra el gobierno, que recomendó a la población comprar ese producto para sellar habitaciones contra eventuales ataques terroristas con armas químicas o biológicas.

“Un tremendo número de personas piensan que la guerra es un error”, dijo el periodista Peter Jennings, de la cadena de noticias por televisión ABC, una de las más influyentes del país, al mostrar imágenes de las protestas realizadas el viernes en Chicago.

En la encuesta mencionada del New York Times y CBS, 70 por ciento de los consultados aprobó la política de Bush hacia Iraq. Esa opinión fue expresada por 93 por ciento de quienes se identificaron con el gobernante Partido Republicano, y sólo por 50 por ciento de los simpatizantes del opositor Partido Demócrata.

Eso marca una importante diferencia en relación con el apoyo a la guerra del Golfo de 1991, expresado en encuestas por 94 por ciento de los republicanos y 81 por ciento de los demócratas.

En Canada, la policía empleó bastones que aplican choques eléctricos contra manifestantes pacifistas en la oriental ciudad de Halifax, donde 11 personas fueron arrestadas por bloquear el cruce de dos calles muy transitadas.

También hubo airadas protestas contra la guerra en Europa y Medio Oriente. La más violenta fue la realizada el viernes en Yemen, donde dos manifestantes murieron debido a disparos policiales.

Este sábado se produjeron además manifestaciones antibélicas en Bangladesh, Corea del Sur, India, Japón y Nueva Zelanda. En Londres, por lo menos 200.000 personas marcharon contra la guerra.

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