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Iraq: Retrato de un combatiente de la resistencia
Por Ferry Biedermann
Bagdad, 15 de agosto (IPS) Walid, estudiante de Literatura
Inglesa de la Universidad de Bagdad, no simpatiza con el desaparecido
presidente de Iraq Saddam Hussein ni es un musulmán ferviente.
No responde al retrato habitual del iraquí que ataca a soldados
estadounidenses, pero lo es.
Entrevistado en un café de la capital por un grupo de periodistas
entre los que figuraba un enviado de IPS, Walid (nombre ficticio) asegura
pertenecer a un grupo de resistencia en el área alrededor
de su ciudad natal, Fallujah, donde se registraron muchos de los ataques
contra las fuerzas ocupantes.
Debemos resistir a cualquiera que insulte nuestra tradición
árabe, manifestó este tímido estudiante.
Hace dos meses, un amigo suyo lo despertó para avisarle que una
caravana del ejército estadounidense pasaría cerca de su
casa. Otros compañeros suyos fueron informados por teléfono
satelital. Walid sólo conocía a dos de ellos.
En total, seis combatientes se dirigieron al camino por donde pasarían
los soldados. Walid llevaba una de las tres lanzaderas de cohetes RPG-7
y dos granadas, y vestía un equipo deportivo azul. No, no
para camuflarme... Es mi color favorito, sostuvo.
Una vez que llegaron a la carretera, Walid y sus cinco camaradas tomaron
posiciones y esperaron la caravana. También cargaban dos morteros.
Estaba ansioso y preocupado por el resultado. No tenía miedo
de morir, afirmó. Su temor era errar al blanco que le fue
encomendado, el último vehículo del convoy.
Cuando los cinco vehículos todoterreno Humvee y los tres o cuatro
carros de combate Bradley llegaron al foco de la emboscada, Walid vio
cómo su temor se hacía realidad. Erré y debimos
cancelar toda la operación, dijo.
Su cohete RPG explotó contra unas rocas y los soldados estadounidenses
abrieron fuego. Dos compañeros de Walid fueron alcanzados por las
balas. No volvió a ver a ninguno, pero está seguro de que
todos lograron escapar.
Después de esta frustración, Walid no volvió a ser
convocado. El cree que su grupo está observando en estos días
un cese del fuego. Muchas de las operaciones fallaron, lo que causó
problemas a la población, dijo.
Walid había sido convocado a entrenarse con un grupo de otros recién
llegados al grupo de resistencia apenas cuatro o cinco días
antes de la operación de junio. Nunca había manejado una
lanzadera de cohetes antes, pero ese día disparó con una
dos granadas al aire libre.
El grupo cuenta con gran cantidad de armas y municiones, aseguró
el joven. Además de las lanzaderas de cohetes RPG, Walid asegura
que tienen morteros y hasta misiles antiaéreos bien ocultos.
Parte de ese arsenal fue adquirido por ex oficiales del ejército
iraquí.
Walid solía jugar al balonmano. Tiene una figura atlética
y grandes callos en sus manos. Pero no pudo presentarse a las pruebas
para integrarse en la selección iraquí porque un funcionario
le exigió para eso el pago de un soborno de tres millones de dinares,
el equivalente a 1.500 dólares.
Esa es una de las razones por las que este joven no extraña el
gobierno de Saddam Hussein. La mayoría de la gente no respeta
el viejo régimen y no quieren su restauración, aseguró.
El cree que los líderes del grupo que integra no son miembros del
partido Baath, que gobernó el país hasta la caída
de Saddam Hussein, ni simpatizantes de aquel gobierno. Pero no está
completamente seguro: sus amigos en la resistencia le dijeron, simplemente,
que eran buenas personas.
Los soldados estadounidenses pasan constantemente en sus uniformes
y con sus armas y tratan muy mal a todo el mundo, afirmó
Walid, quien, como muchos otros iraquíes, está particularmente
molesto por el trato que se depara a las mujeres durante redadas e inspecciones.
Las tocan y agarran, sostuvo.
Lo que convirtió a Walid en un combatiente contra la ocupación
fue, al parecer, su temporada como traductor en una base militar estadounidense
cerca de Fallujah, aunque, a pesar de que estudia Literatura Inglesa,
no domina ese idioma. De hecho, para esta entrevista insistió en
hablar en árabe.
Al recordar sus tres días en el cuartel, una mueca invade su cara
y la amargura pinta su voz. Decían que éramos no creyentes,
que no teníamos derecho a vivir, aseguró. Al enumerar
cada insulto, Walid recordó a un sargento que calificaba a los
iraquíes de pueblo increíble que se puede
ir al infierno. Wa
El joven dejó de trabajar en el cuartel cuando unos soldados le
pidieron que le acompañaran a patrullar en sus Humvees. Me
hubiera puesto en una posición peligrosa, sostuvo.
Después de renunciar, identificó frente a su grupo de resistencia
a los iraquíes traidores a los que vio hablando con
soldados estadounidenses.
De todos modos, Walid indicó que la situación política
había mejorado con la designación por parte de las autoridades
de ocupación estadounidenses del Consejo de Gobierno Iraquí,
primer paso al restablecimiento de una admistración autóctona.
Mientras, advirtió, el grupo de resistencia aprovechará
su tiempo para consolidar su fuerza.
Chávez promociona la agenda bolivariana
Por Raúl Pierri
Montevideo, 16 de agosto (IPS) El presidente venezolano
Hugo Chávez aprovecha una gira por el Cono Sur de América
para abogar por su concepto de integración y su alternativa
bolivariana al neoliberalismo, mientras en su país la oposición
se prepara para accionar un referendo revocatorio de su mandato.
Al referirse este sábado en la capital uruguaya a los intentos
opositores de derrocarlo, como el fallido golpe de Estado de abril de
2002 y la huelga patronal y sindical de enero y febrero, Chávez
aseveró que nos aplicaron el mismo formato que al compañero
(Salvador) Allende en Chile, hace 30 años, en referencia
al derrocamiento del presidente chileno en septiembre de 1973.
Pero no se equivoquen, la revolución de Allende era pacífica,
la nuestra también lo es. Pero la revolución de Allende
era desarmada, y la nuestra es armada, dijo Chávez luego
de recibir las llaves de la ciudad del alcalde izquierdista de Montevideo,
Mariano Arana. Y no me refiero a las metáforas de la Constitución
y el pueblo, que son importantes, sino a las armas de verdad: fusiles,
tanques y aviones de guerra, sostuvo en alusión al respaldo
que las Fuerzas Armadas prestan a su gobierno.
Chávez habló también en la sede de la Asociación
Latinoamericana de Integración (Aladi) y se reunió con el
vicepresidente uruguayo Luis Hierro López. El viernes había
conversado en Asunción con varios jefes de Estado de la región
en el marco de la toma de mando del nuevo presidente paraguayo Nicanor
Duarte Frutos.
En ambos casos, el mandatario venezolano promovió el proyecto para
crear una compañía petrolera multiestatal regional, que
se denominaría PetroAmérica o PetroSur,
y confirmó su rechazo a la creación del Area de Libre Comercio
de las Américas (ALCA), impulsada por Estados Unidos y que debe
entrar en vigor en 2005.
Yo no creo en una integración así. No creo que sea
posible una integración de la mano del neoliberalismo, que está
basado sólo en el individualismo y en la competencia. Firmar el
ALCA sería firmar el acta de defunción de nuestros pueblos,
es decir de nuestros hijos, dijo Chávez este sábado
ante el Comité de Representantes de la Aladi.
El ALCA no es una solución para América Latina, sino
que es un agravante. Es un mecanismo de integración a costa de
la desintegración de nuestras sociedades, añadió.
Venezuela, al igual que 34 países de América, todos excepto
Cuba, forma parte de las negociaciones para establecer el ALCA.
En cambio, propuso la creación del ALBA (Alternativa Bolivariana
para las Américas) opuesta a la globalización y al neoliberalismo,
y subrayó la necesidad de impulsar un debate regional sobre el
pago de la deuda externa.
No hemos venido a implorar, sino a exigir nuevas condiciones para
el pago de la deuda externa, una carga que ahoga a nuestros países,
había dicho Chávez el viernes en Asunción, y manejó
la idea de convocar un referendo sobre una moratoria de la deuda.
Chávez propuso a los representantes de los 12 países de
la Aladi (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador,
México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) poner plazos
para lograr zonas libres de analfabetismo, zonas libres de gente
sin vivienda, de gente sin escuelas.
El presidente venezolano se reunió asimismo con el líder
de la opositora e izquierdista coalición Encuentro Progresista-Frente
Amplio, Tabaré Vázquez, que según las encuestas goza
de 50 por ciento de la intención de voto para las elecciones de
2004 en Uruguay.
El presidente venezolano viajará este domingo a Buenos Aires para
una visita oficial de cinco días, en la que anunciará una
inversión de unos 200 millones de dólares para abrir en
Argentina unas 50 gasolineras de la compañía estatal petrolera
venezolana Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (Pdvsa).
Las propuestas integracionistas de Chávez también incluyen
la creación de un Fondo Financiero Sudamericano, y
de un Banco de América del Sur mediante la unión
de la Corporación Andina de Fomento y el Fondo de la Cuenca del
Plata.
De esta manera, América Latina se libraría de la nefasta
fórmula del Fondo Monetario Internacional, que fue aplicada al
pie de la letra en Argentina y provocó que ese país fuera
para el quinto infierno directo, sin escala, señaló
el mandatario en Montevideo.
Chávez visitó Uruguay invitado por el secretario general
de Aladi, el también venezolano Juan Francisco Rojas, pero no fue
recibido por el presidente Jorge Batlle, quien decidió permanecer
en Asunción unas horas más después de la toma de
mando de Duarte Frutos.
Sin embargo, el jefe de Estado venezolano se entrevistó con el
vicepresidente Hierro López, a quien reiteró su interés
en fortalecer la integración desde el punto de vista político
y destacar los aspectos sociales antes que los económicos.
La unión económica es mucho más lenta, lleva
décadas, en cambio para la unión política basta un
instante para asumirla, basta al voluntad, señaló
Chávez, quien fue aguardado durante horas por unas 2.000 personas
frente a la alcaldía de Montevideo, gobernada por el izquierdista
Encuentro Progresista-Frente Amplio.
El venezolano fue ovacionado con cánticos como Chávez
sí, yanquis no y el pueblo unido jamás será
vencido, cuando recordó las gestas de los héroes que
combatieron al yugo español, Simón Bolívar, de Venezuela,
y José Artigas, de Uruguay.
Hace 200 años, el eje de la revolución pasaba por
el lomo de los Andes. Hoy pasa por Caracas, Brasilia, Montevideo y Buenos
Aires, aseveró, estableciendo implícitamente un vínculo
entre su gobierno y los de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil,
Néstor Kirchner, en Argentina, y la posible futura administración
izquierdista en Uruguay.
El presidente criticó a la Organización Mundial del Comercio,
a la que la considera otro gran peligro del neoliberalismo, que
pretende socavar la soberanía de nuestros estados.
El entusiasmo con que Chávez presentó sus propuestas de
integración regional en Asunción y en Montevideo no se vio
opacado por los preparativos opositores en su país para accionar
el recurso del referendo revocatorio de su mandato, previsto por la Constitución
de 1999, que impulsó el propio mandatario.
Todo parece indicar que la opositora Coordinadora Democrática,
integrada por 77 partidos y organizaciones sindicales y empresariales,
logrará presentar esta semana los 2,8 millones de firmas necesarias
para convocar a dicho referendo.
Toda la atención estará centrada en este martes 19, cuando
se cumplirá el periodo constitucional para convocar un referendo,
bajo ciertas condiciones.
A Chávez le esperan días cargados de tensión, en
los que se puede definir el futuro de su gobierno y de sus planes, y en
los que podrían ocurrir nuevos enfrentamientos entre sus partidarios
y opositores, como los de abril de 2002 y mayo de este año, cuando
arreció la crisis política.
La jornada más trágica fue la del 11 de abril de 2002, cuando
murieron baleadas 19 personas al cabo de una gigantesca marcha opositora
que dio paso al l golpe de Estado cívico-militar que alejó
a Chávez del gobierno por 47 horas.
Algo de eso se deslizó en sus palabras cuando sostuvo: La
batalla va a ser larga. Se nos va a ir toda la vida en ella. En Venezuela
lo hemos asumido así. Llevó sangre y llevará más,
dijo antes de citar al guerrillero argentino Ernesto Che Guevara y al
patriota estadounidense Thomas Jefferson.
Pero no soy pregonero de la violencia, sino de la verdad,
añadió.
La opción por el referendo es el centro de un acuerdo firmado el
28 de mayo entre el oficialismo y la Coordinadora Democrática para
zanjar la crisis luego de cinco meses de intensas gestiones del secretario
general de la Organización de Estados Americanos, César
Gaviria, quien actuó como facilitador.
En Montevideo, Chávez puso énfasis en sus planes para América
Latina y ni siquiera aludió al posible referendo, aunque subrayó
con orgullo que su fortaleza está en el apoyo incondicional
del pueblo.
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