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Iraq: Uranio empobrecido deja malas vibraciones
Por Katherine Stapp
Nueva York, 12 de septiembre (IPS) Diversas enfermedades que aquejan
a soldados estadounidenses en Iraq y el alarmante nivel de radiación
en algunas zonas de Bagdad agravan la preocupación sobre la contaminación
con uranio empobrecido y otras toxinas en el país árabe.
Más de 6.000 soldados estadounidenses fueron retirados de Iraq
por razones médicas desde el comienzo de la guerra, informó
el diario The Washington Post. Unos 1.400 resultaron heridos en combate
o en accidentes. Pero los restantes contrajeron enfermedades físicas
o mentales.
En julio, el ejército de Estados anunció que dos soldados
habían muerto de neumonía severa y que más de cien
estaban hospitalizados por la enfermedad.
Existen varias evidencias de la falta de protección de los soldados
extranjeros apostados en Iraq y de la población civil a causa de
los residuos tóxicos sembrados al parecer por la guerra.
Un corresponsal del diario estadounidense Christian Science Monitor recorrió
con un contador Geiger algunas áreas de Bagdad sometidas del 20
de marzo al 1 de mayo a fuertes bombardeos de las fuerzas encabezadas
por Washington.
En varias zonas residenciales, el nivel de radiación era entre
1.000 y 1.900 veces mayor al normal. Una explicación posible es
la presencia en el ambiente de uranio empobrecido.
Esta sustancia es utilizada para la fabricación de proyectiles,
generalmente en aleación con titanio, con gran poder de penetracion
en tanques y otros vehículos blindados.
Con ese fin, se emplean los remanentes del isótopo uranio 235,
altamente radiactivo, luego del enriquecimiento del mineral para su utilización
en armas nucleares o en centrales de energía.
La alta densidad del uranio, aun empobrecido, permite a las municiones
cargadas con ese tóxico atravesar blindajes de acero muy resistentes,
e incluso edificios de hormigón. La radiactividad de ese desecho,
barato y accesible, es la mitad de la del uranio natural, pero conserva
gran toxicidad.
Las fuerzas invasoras en Iraq dispararon esos proyectiles desde tanques
estadounidenses M1A1 y M1A2 Abrams, estadounidenses, y Chalenger, británicos,
así como desde vehículos de combate Bradley y desde aviones
A10, conocidos como quiebra-tanques.
Al estallar, las municiones dispersan las partículas de uranio
en amplias áreas y pueden ser inhaladas con la respiración
o ingeridas con alimentos.
El Departamento (ministerio) de Defensa estadounidense sostuvo que las
municiones de uranio empobrecido eran indispensables para dar ventaja
a sus soldados en el campo de batalla.
Pero algunos ven razones más cínicas para la popularidad
de estas armas: Estados Unidos es el mayor generador mundial de estos
desechos, con 700.000 toneladas hasta ahora almacenadas que van en aumento.
Como el suministro es controlado por el Departamento (ministerio) de Energía,
se dispone de este material fácilmente y gratis. Además,
el organismo gubernamental logra así desembarazarse de tan molesto
desecho tóxico.
Las municiones de uranio empobrecido hicieron su debut bélico en
la guerra del Golfo de 1991, y fueron luego utilizados ampliamente en
Bosnia-Herzegovina y en la provincia servia de Kosovo, así como
en Afganistán en 2001.
Expertos calcularon que se liberaron en el ambiente iraquí al menos
200 toneladas de uranio empobrecido en la guerra de este año, que
puso fin al régimen de Saddam Hussein.
Dos médicos iraquíes aseguraron que los casos de cáncer
en la meridional región de Basora se decuplicaron desde 1988. Además,
el neonatólogo Janan Ghalib Hassan sostuvo que los casos de niños
nacidos con defectos congénitos, como falta de miembros o de ojos,
aumentaron de 37 en 1990 a 611 en 2001.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) concluyó
que la invasión de este año empeoró sin lugar
a dudas los serios problemas ambientales acumulados en Iraq en las
últimas dos décadas, incluidos los originados por la guerra
con Irán en los años 80.
Algunos estudios determinan que las municiones de uranio empobrecido aumenta
el riesgo de cáncer infantil, defectos congénitos y otros
daños de salud de largo plazo.
El Instituto de Investigacione sobre Política Nuclear (NPRI) y
otras organizaciones exigen a Washington que deje de utilizar estos proyectiles
e inicie un plan de limpieza de las áreas contaminadas.
El gobierno estadounidense ha negado en reiteradas ocasiones que las municiones
con uranio empobrecido dañen la salud humana. En un reciente informe
titulado Aparato de mentiras, el Departamento de Estado (cancillería)
atribuyó esas versiones al gobierno iraquí.
Los fabricantes de armas estadounidenses y británicos también
utilizan este material para reforzar el blindaje de tanques, por lo cual
también podría afectar el organismo de los soldados que
los operan.
Existe consenso científico en que la alta exposición
a este material causa enfermedades renales, desórdenes neurológicos
y cáncer de pulmón y de huesos, dijo el activista Ian Willmore,
de la filial en Londres de la organización ambientalista Amigos
de la Tierra Internacional.
También se le atribuyó a esta sustancia el síndrome
de la guerra del Golfo, que afecta a los veteranos de 1991 y que
se caracteriza por fatiga, pérdida de memoria y dolor en las articulaciones.
La limpieza de un área donde se diseminó uranio empobrecido
es muy difícil, y puede costar hasta 5.000 millones de dólares
cada 200 hectáreas, sostuvo el director de Políticas e Investigación
de Amigos de la Tierra, Duncan McLaren.
También hay evidencia de que este material puede penetrar en el
suelo y permanecer allí largos periodos, afirmó Willmore.
OMC Cancun: Negociación fracasada y futuro
incierto
Por Diego Cevallos
Cancun, México, 14 de septiembre (IPS) La V Conferencia
Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el
sudoriental balneario mexicano de Cancún terminó este domingo
de forma abrupta y sin acuerdos, y se abre un gran interrogante sobre
el futuro de la negociación internacional en la materia.
Las negociaciones fracasaron, las posiciones están muy distantes
y no hay posibilidad de lograr un acuerdo, al menos por ahora, señalaron
delegados de algunos gobiernos. Los diálogos continuarán
en Ginebra, sede de la OMC, informaron.
El sabor a fracaso con que terminó la reunión de cinco días
produjo una explosión de alegría entre delegados de organizaciones
no gubernamentales (ONG) que gritaron, saltaron y hasta bailaron al enterarse
del colapso de la reunión.
Los ministros de Comercio de los 146 Estados miembros de la OMC esperaban
lograr un acuerdo este domingo o seguir reunidos el lunes, pero tras varias
horas de negociación, las divergencias se mantuvieron sin que pudiera
resolverlas el gobierno anfitrión de México, que intentó
hasta el último momento acercar las posiciones.
La reunión ministerial está colapsada. Se acabó.
Nos vemos dentro de dos años en la próxima reunión
ministerial, dijo a periodistas George Odour Ongwen, miembro
de la delegación de Kenia.
El canciller mexicano Luis Derbez, presidente de la Conferencia, expresó
que no tenía sentido continuar la discusión de posturas
irreconciliables.
Esta es la segunda conferencia fracasada de la OMC desde su creación
en 1995. La anterior fue la tercera, realizada en 1999 en la noroccidental
ciudad estadounidense de Seattle, en el marco de masivas protestas callejeras.
Este es un triunfo de la razón, un triunfo de los países
pobres y de la sociedad civil, pues no podíamos permitir que otra
vez los ricos impusieran sus criterios y sus presiones, dijo a IPS
Alberto Villareal, responsable de la campaña de comercio de la
ONG ambientalista Amigos de la Tierra Internacional.
En el último tramo de las negociaciones los ministros trabajaron
sobre un borrador de acuerdo presentado el sábado por funcionarios
del gobierno mexicano, que no resolvía el tema de los subsidios
agrícolas, ni ponía plazos para atender diversos compromisos
de la llamada agenda de Doha, acordada hace dos años en la anterior
conferencia de la OMC.
Además, ese texto dejaba pendiente la posibilidad de nuevas negociaciones
sobre inversiones y transparencia en las compras gubernamentales.
El borrador, elaborado con base en las posturas expresadas durante cuatro
días de deliberaciones, decepcionó a casi todos. Los delegados
de gobiernos trataron este domingo de modificarlo, pero no lograron consenso.
Si no hay acuerdo aquí, es posible que nos vayamos a casa
con las manos vacías, una gran deuda con los países en desarrollo
y dudas sobre el futuro de la OMC, dijo a IPS, antes del colapso
de la reunión, un miembro de la delegación de Brasil.
En las negociaciones persistieron hasta el último minuto discrepancias
entre los países ricos y los menos desarrollados, pero también
entre éstos últimos, señaló la fuente.
Desde el inicio de la cita se notó una marcada polarización
que opuso a las grandes potencias, Estados Unidos, la Unión Europea
(UE) y Japón, con un creciente grupo de países en desarrollo
liderados por Brasil, India y China, llamado ahora Grupo de los 22 o G-22.
Tras el anuncio del fracaso, los delegados de Argentina, Brasil, Ecuador
y Sudáfrica, miembros del G-22, dijeron a periodistas que ese grupo
se mantendrá unido en las futuras negociaciones, sea donde fuere
que se realicen. La negociación sobre el comercio agrícola
no ha terminado, subrayaron. El borrador de declaración final tenía
muchas limitaciones, reconocieron delegados de los gobiernos.
Ese documento, que pretendió acercar posiciones, reafirmaba el
compromiso de cumplir con el objetivo de reducir las subvenciones
agrícolas en los países desarrollados, pero sin mencionar
plazos ni porcentajes.
Además, del texto se infería que la potencial reducción
no se aplicaría de manera general, sino sólo para algunos
productos.
Otro aspecto polémico, que irritó a activistas sociales,
era que el documento extendía por un período indeterminado
la llamada cláusula de paz que vence a fines de este
año, y que impide presentar demandas ante la OMC contra los países
industrializados por sus medidas de proteccionismo a la agricultura.
Se quiere reinterpretar los mandatos de la declaración de
Doha, y eso es inaceptable, señaló el canciller brasileño
Celso Amorim.
En la mayoría de temas en los que se esperaba algún tipo
de acuerdo, el borrador indicaba sólo la existencia de compromisos
para continuar las negociaciones de Cancún en Ginebra, sede de
la OMC, bajo la guía de la llamada Agenda de Desarrollo de Doha.
En la IV Conferencia de la OMC, realizada en la capital qatarí,
se acordó avanzar hacia un sistema de comercio que ayude a los
países en desarrollo a salir de su pobreza.
El plazo para atender los mandatos de esa reunión vence el primer
día de 2005, pero varios observadores piensan que tal compromiso
no se cumplirá, y ese pronóstico se fortalece tras el desenlace
de la V Conferencia.
La OMC anda con pies de plomo y cada vez se mueve menos, yo no le
auguro un buen futuro, dijo Villareal.
Desde la conferencia de Doha, los gobiernos no se han puesto de acuerdo
sobre los plazos y forma en que se pondría fin a los subsidios
agrícolas, que entre Estados Unidos y la UE suman más de
1.000 millones de dólares por día.
Frustración y desaliento fueron algunas
de las palabras que repitieron delegados de varios gobiernos al referirse
al contenido del borrador.
Lo más optimista que se escuchó en algunas delegaciones
es que el documento era un punto de partida paran seguir negociando.
En los pasillos de la conferencia se respiraba este domingo un clima de
preocupación entre los delegados, muchos de los cuales advirtieron
al iniciar la reunión que fracasar sería un duro golpe contra
el sistema internacional de comercio, que empezó a forjarse a fines
de los años 40.
El único consenso hasta este momento es que el texto presentado
no es aceptado por nadie, pero se está trabajando para pulirlo
y alcanzar un acuerdo, dijo en la noche del sábado Keith Rockwell,
portavoz de la OMC.
Para muchos activistas, el borrador era contrario a los intereses de los
países en desarrollo. Qué bueno que esto terminó
sin acuerdo, dijo a IPS Alejandro Calvillo, portavoz en México
de la ONG ambientalista Greenpeace.
Europa y Estados Unidos están empujando a los países
en desarrollo al abismo, y eso se veía ya en el documento
base para la reunión de Cancún, comentó la coordinadora
del grupo ambientalista internacional Amigos de la Tierra, Ronnie Hall.
Para Phil Bloomer, del la ONG británica Oxfam, las negociaciones
en la OMC nunca volverán a ser como antes. Cancún fracasó
por el poder y la cohesión de los países en desarrollo,
dijo.
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