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Vargas Llosa indigna a indígenas
Por Kintto Lucas
Quito, Ecuador, 12 de noviembre (IPS)-- Líderes indígenas
de Ecuador criticaron con dureza al escritor peruano Mario Vargas Llosa
por señalar que los movimientos nativos de América del Sur
son un peligro para la democracia debido al desorden político y
social que crean.
Vargas Llosa está pensando en el siglo anterior y cree que
los indígenas tenemos que continuar marginados. Si hay hambre,
pobreza e iniquidad no podemos estar tranquilos, dijo este miércoles
a IPS Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades
Indígenas del Ecuador (Conaie).
Iza respondió así a expresiones del escritor en un foro
en Colombia, transcriptas el martes en el diario ecuatoriano El Universo,
en las que se pronunció a favor de combatir a las organizaciones
indígenas de su país, Bolivia y Ecuador.
En esos movimientos hay un elemento profundamente perturbador, que
apela a los bajos instintos, a los peores instintos del individuo, como
la desconfianza hacia el otro, al que es distinto. Entonces se encierran
en sí mismos, apuntó.
El indigenismo de los años 20, que pareció haberse
quedado rezagado, es hoy en día lo que está detrás
de fenómenos como el señor Evo Morales, en Bolivia. En Ecuador
hemos visto operando y además creando un verdadero desorden político
y social, agregó Vargas Llosa.
De ese modo se refirió a la protesta social en Bolivia liderada,
entre otros por el diputado aymara izquierdista Morales, que culminó
en octubre con la renuncia a la presidencia de Gonzalo Sánchez
de Lozada, y al levantamiento indígenas de 2000 en Ecuador, que
llevó al derrocamiento de Jamil Mahuad.
Las declaraciones de Vargas Llosa son una ofensa para los pueblos de América
Latina, afirmó Iza, quien pidió respeto a la diversidad
tanto para el movimiento indígena de su país y del resto
de la región.
Si la democracia significa igualdad y equidad, nosotros perseguimos
justamente una verdadera democracia, sostuvo el presidente de la
organización nativa más importante de América Latina.
Alrededor de 3,5 millones de los 12,5 millones de habitantes de Ecuador
son indígenas, repartidos en 11 nacionalidades, la mayoría
de los cuales viven en áreas rurales.
La principal etnia es la kichwa, que habita en la región de la
Sierra y la Amazonia u Oriente, mientras que las comunidades awa, chachi,
epera y tsáchila residen en la costa del océano Pacífico
y las cofán, siona, secoya, huaorani, achuar, shuar en la Amazonia.
Los indígenas se basan en valores ancestrales, como el modelo comunitario
y solidario, una práctica que choca con postulados individualistas
actuales. En ese marco reivindican la minga, que es el trabajo
conjunto en la cosecha o construcción de carreteras y viviendas.
Vargas Llosa arremetió contra los indígenas en el seminario
internacional Las amenazas a la democracia en América Latina:
terrorismo, debilidad del estado de derecho y neopopulismo, llevado
a cabo del miércoles al sábado de la semana pasada en Bogotá.
En Perú hay dos o tres hermanitos que en nombre de esa identidad
colectiva, la identidad indígena, autóctona, genuina, la
de la verdadera peruanidad, han lanzado una campaña que, cuando
uno la examina racionalmente, parece que fuera tonta, casi cómica,
pero que toca un centro neurálgico llamado espíritu de la
tribu, apuntó.
Ese espíritu de tribu nunca desaparece, incluso en sociedades
que han avanzado más en el camino de la civilización,
argumentó.
También aseguró que los indígenas se basan en el
argumento del agravio, al decir que han sido y son las víctimas
del imperialismo, de los blancos, de los colonizadores, de las empresas
que se quieren robar los recursos.
En Bolivia se quejan que las empresas quieren llevarse el gas. En
Perú, los arequipeños se levantaron para que dos empresas
extranjeras no se llevaran la electricidad, sintetizó el
autor de La Casa Verde y La fiesta del Chivo en
alusión a dos de los principales reclamos indígenas en esos
dos países.
Para el también autor de Pantaleón y las visitadoras,
esos planteos son incompatibles con la civilización y el desarrollo,
y a la corta o a la larga nos arrastra a la barbarie.
Si queremos alcanzar el desarrollo, si queremos elegir la civilización
y la moralidad, tenemos que combatir resueltamente esos brotes de colectivismo,
arguyó.
El presidente del Parlamento Indígena de América y de la
Comisión de Asuntos Indígenas y otras Etnias del Congreso
de Ecuador, el diputado Ricardo Ulcuango, también se manifestó
indignado por las expresiones del novelista.
El señor Vargas Llosa parece haber perdido definitivamente
su identidad, parece incluso haber perdido la palabra que tan bien utilizó
en su tiempo para pintar la realidad de América, esa América
dolida, comentó Ulcuango a IPS.
El legislador rechazó la mirada excluyente y racista del escritor,
sugirió que se actualice leyendo el Convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), que trata sobre los derechos de los pueblos
indígenas, y cuestionó la civilización
que propone.
¿Civilización es (para Vargas Llosa) dejar que tres
o cuatro lucren con el negocio del gas en Bolivia, con las privatizaciones
en Perú o con el petróleo de Ecuador; es contaminar la naturaleza
hasta dejarla seca o vender el agua de los ríos al que pague mejor?,
se preguntó.
La mentalidad de Vargas Llosa es colonial para Humberto Cholango, presidente
de la Confederación Nacional de los Pueblos Kichwas (Ecuarunari,
en lengua quichua), la organización más importante de las
que integran la Conaie.
Son posturas como esa las que no dejan avanzar en la consolidación
de una Latinoamérica más democrática, más
tolerante, más participativa y más integrada, reconociendo
la diversidad de cada país con y todos los actores que construyen
este continente, puntualizó.
A su vez, Luis Macas, ex ministro de Agricultura de Ecuador y fundador
de la Conaie, entiende que las expresiones del escritor peruano parecen
venir de alguien que reniega de su identidad y, por lo tanto, de
su geografía y de su historia.
Vargas Llosa apoya un poder excluyente, semejante al que propone
el presidente estadounidense George W. Bush, con un mundo unipolar,
explicó.
Pero los indígenas en cambio proponemos otro tipo de poder,
que es el Ushay, en kichwa, que es perfeccionar las condiciones
de vida, la capacidad de desarrollarnos colectivamente, desde el aporte
de los distintos espacios, afirmó.
EEUU aliviado ante derrota de Ríos
Montt
Por Jim Lobe
Washington, DC, 11 de noviembre (IPS)-- La abrumadora derrota electoral
del ex dictador de Guatemala y candidato oficialista Efraín Ríos
Montt, ocurrida el domingo, logró unir en un notorio alivio al
gobierno de George W. Bush y a organizaciones de derechos humanos de Estados
Unidos.
De todos modos, pocos analistas en Washington prevén una mejora
radical en la vida de los guatemaltecos ni en las relaciones bilaterales,
a la vista del pasaje a la segunda vuelta electoral del 28 de diciembre
Oscar Berger y Alvaro Colom.
Ambos candidatos son considerados representativos de la elite de origen
europeo que dominó históricamente el país, aunque
Colom, familiar de ex guerrilleros izquierdistas, también recoge
el legado de las tradiciones mayas.
Los dos se oponen a reformas de largo alcance que amenacen su permanencia
en poder, dijeron observadores.
Nadie debería hacerse ilusiones de que uno u otro candidato
sea, por encima de todo, un parangón de compromiso con los derechos
humanos y con la democracia, dijo a IPS el experto en asuntos de
América Central Geoffrey Thale, de la organización académica
Oficina de Washington sobre América Latina (WOLA).
Berger recibió casi 40 por ciento de los votos, Colom, 28 por ciento,
y Ríos Montt, menos de 17 por ciento, y acudieron a las urnas más
de 60 por ciento de los ciudadanos habilitados, según los resultados
preliminares.
Analistas consideraron que la elevada concurrencia de la ciudadanía
a las mesas de votación respondió al temor de que Ríos
Montt ganara. Estas fueron las segundas elecciones presidenciales desde
los acuerdos de paz que en 1996 pusieron fin a 36 años de guerra
civil.
La mala imagen de Ríos Montt en Washington fue confirmada el lunes,
cuando el portavoz del Departamento de Estado (cancillería) Richard
Boucher se refirió al general retirado como ex dictador.
A la luz de los antecedentes de Ríos Montt, sería
difícil que tuviéramos el tipo de relación que preferiríamos,
había dicho Boucher a mediados de este año, luego de que
la Corte Suprema de Justicia aprobara la candidatura.
Fue la primera vez en más de una década en que el gobierno
de Estados Unidos alertó públicamente al electorado de un
país centroamericano contra un candidato presidencial derechista.
En contraste, Boucher afirmó el lunes que Colom y Berger eran candidatos
aceptables. Prevemos trabajar tanto con el señor Berger
como con el señor Colom para fortalecer las relaciones, dijo.
El asesinato de decenas de miles de indígenas y activistas a manos
de escuadrones de la muerte y el arrasamiento de cientos de poblados en
la campaña contrainsurgente dirigida por Ríos Montt en 18
meses de presidencia, en 1982 y 1983, era motivo de particular preocupación
para los funcionarios estadounidenses.
También preocupaba a Washington los supuestos vínculos entre
Ríos Montt e importantes narcotraficantes, una situación
que, según funcionarios estadounidenses, no tiene precedentes en
América Central desde el régimen de Manuel Antonio Noriega
en Panamá.
Noriega está preso en una cárcel en el estado de Florida
desde que el entonces presidente George Bush, padre del actual mandatario,
ordenó la invasión de Panamá en 1989.
Una Comisión de la Verdad patrocinada por la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) estableció en 1999 que 200.000 personas
murieron durante los 36 años de guerra civil, la mayoría
a manos de las fuerzas armadas y paramilitares afines al gobierno, y que
Ríos Montt aprobó, al menos, estas masacres.
Esta campaña represiva fue calificada por la ONU de genocidio.
El principal apoyo externo de Ríos Montt fue el presidente estadounidense
Ronald Reagan (1981-1989), quien, luego de visitar al dictador en la ciudad
de Guatemala en 1983, levantó el embargo de armas que había
impuesto su antecesor, Jimmy Carter (1977-1981).
Reagan pertenece, al igual que Bush, al Partido Republicano.
Ríos Montt se retiró el ejército en 1974 para aspirar
a la presidencia, esa vez por vía democrática en las elecciones
del mismo año, cuyo triunfo le fue arrebatado mediante un fraude,
según expertos locales.
Convertido en pastor de una iglesia evangélica, Ríos Montt
dejó la prédica religiosa en marzo de 1982 para asumir el
poder mediante una asonada militar y lanzar una campaña contrainsurgente
más agresiva que la de sus predecesores.
Con la intención de contrarrestar una supuesta campaña política
encabezada por Cuba y la Unión Soviética en América
Central, Reagan apoyó el recrudecimiento de la campaña militar
contra la guerrilla, que incluyó la implantación del estado
de sitio, la censura de la prensa y tribunales secretos especiales.
También incrementó la formación de patrullas civiles
de autodefensa, ordenó grandes operativos de control y registro
en las ciudades y envió a las tropas especiales a las zonas rurales,
donde llevaron a cabo una política de tierra arrasada
y matanzas colectivas.
Organismos locales e internacionales aseguran que en el primer año
de gobierno de Ríos Montt fueron asesinadas más de 15.000
personas, 70.000 buscaron refugio en países vecinos, en especial
en México, y unos 500.000 se internaron a vivir a las montañas.
En agosto de 1983, Ríos Montt fue depuesto por otro golpe de Estado,
que llevó al poder al general Oscar Mejía Víctores,
quien llamó a elecciones en 1985, en las que triunfó Vinicio
Cerezo, iniciando una era de gobiernos democráticos y un diálogo
de paz con la guerrilla que concluyó con el acuerdo de 1996.
Ríos Montt fue descalificado por la Corte Suprema de Justicia en
dos ocasiones, en 1990, para presentarse como candidato a la presidencia,
debido a su participación en el golpe de Estado de 1982.
En su carácter de líder del hoy gobernante Frente Republicano
Guatemalteco (FRG), ocupó la presidencia del Congreso y se lo consideró
el poder detrás del sillón del presidente saliente Alfonso
Portillo.
La mayoría de los analistas en Estados Unidos creen que el FRG,
que obtuvo 40 por ciento de los escaños en el Congreso, es apenas
el partido que tiene más cómplices con los delincuentes.
El punto de vista predominante es que el narcotráfico y el crimen
organizado penetró a tal punto la elite en el poder que todos los
grandes partidos, incluidos los de Berger y Colom, han sido infiltrados.
Los dos partidos tienen vínculos claros con el narcotráfico.
Sacar al FRG del poder podría ayudar, pero, por cierto, no resolverá
estos problemas de modo decisivo, dijo Thale a IPS.
Analistas en Washington consideran que el gobierno de Bush prefiere, probablemente,
a Berger, pues se trata del candidato de la tradicional comunidad empresarial
que favorece el libre comercio y las soluciones neoliberales a los problemas
económicos.
Además, su compañero de fórmula, el ex canciller
Eduardo Stein, es un extravertido defensor de los derechos humanos y enemigo
del narcotráfico, si bien es difícil predecir qué
papel cumplirá en un eventual gobierno.
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