No. 268, Mar. 4-10, 2004

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La ropa sucia del espionaje británico

Indígenas, los más vulnerables

 







La ropa sucia del espionaje británico

Por Thalif Deen

Naciones Unidas, 26 feb. (IPS)— De ser cierta la acusación de la ex ministra Clare Short, Gran Bretaña violó tres convenciones internacionales por espiar conversaciones telefónicas del secretario general de la ONU, Kofi Annan.

La sede de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) es inviolable, y cualquier país que deje de lado ese principio habrá cometido un acto ilegal, dijo este jueves a la prensa el portavoz del foro mundial, Fred Eckhard.

El funcionario mencionó tres tratados que Londres habría transgredido si las declaraciones de Short son reales: la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de la ONU (1946), el Acuerdo de Sede entre Estados Unidos y el foro mundial (1947) y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961).

“Hemos visto hoy los informes de prensa según los cuales las conversaciones telefónicas del secretario general fueron grabadas por la inteligencia británica. Nos decepcionaría que eso fuera cierto,” dijo Eckhard.

Annan quiere que se ponga fin a esta práctica, si de veras existe, añadió el portavoz.

Short, ex ministra de Desarrollo Internacional de Gran Bretaña, dijo este jueves a la cadena británica de radio y televisión BBC que agentes de inteligencia de su país espiaron rutinariamente a Annan antes de la invasión a Iraq, lanzada el 20 de marzo pasado.

Pocas semanas antes de la guerra encabezada por Gran Bretaña y Washington, Annan estuvo en permanente contacto con varios líderes mundiales, entre ellos gobernantes árabes, con el fin de evitar la invasión y solucionar la crisis de manera pacífica.

“El Reino Unido también introdujo espías en la oficina de Kofi Annan (...). Eso ocurrió durante algún tiempo (...). Leí algunas transcripciones de esas conversaciones,” aseguró Short.

Short renunció el año pasado a su puesto en el gabinete británico por su desacuerdo con el apoyo que le brindó el gobierno del primer ministro Tony Blair a la guerra encabezada por Estados Unidos contra Iraq.

Blair desacreditó las declaraciones formuladas este jueves por su ex ministra a la BBC, y las consideró “profunda” y “totalmente irresponsables.”

“No voy a comentar el trabajo de nuestros servicios de seguridad para que eso no sea tomado como evidencia de que las acusaciones de Clare Short son verdaderas,” sostuvo Blair.

Eckhard sostuvo que, de ser ciertas las revelaciones de Short, el espionaje a las oficinas de la ONU habría socavado la integridad y confidencialidad del diálogo diplomático.

“Aquellos que hablan con el secretario general suponen que esa conversación es confidencial,” advirtió.

Por otra parte, Eckhard dijo que no había razones para sospechar que funcionarios del piso 38 de la sede de la ONU, donde funciona la Secretaría General, hayan filtrado información a la inteligencia británica.

“Se le prohíbe expresamente a todos los empleados de la ONU seguir instrucciones de gobiernos,” afirmó.

El fiscal general de Gran Bretaña, Lord Goldsmith, declaró este jueves ante la Cámara de los Lores (alta): “El gobierno da garantías de que los servicios de seguridad británicos actúan siempre en el marco del derecho nacional e internacional.”

Eckhard dijo que la Secretaría General toma habitualmente medidas técnicas para resguardar sus oficinas de invasiones a la privacidad, y que esas medidas se intensificarán como consecuencia de las declaraciones de Short.

El artículo II de la tercera sección de la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de la ONU, aprobada en 1946, establece: “Las propiedades y bienes de la ONU (...) serán inmunes de registro, confiscación, expropiación y cualquier otra forma de interferencia, sea por acción ejecutiva, administrativa, judicial o legislativa.”

La inteligencia de Estados Unidos fue acusada el mes pasado de haber sembrado micrófonos en al menos dos misiones de la ONU en Nueva York—la mexicana y la chilena—antes de la guerra en Iraq.

Ambos países latinoamericanos eran entonces miembros del Consejo de Seguridad, y Estados Unidos requería sus votos para una resolución de aval a la inminente acción bélica. Finalmente, Washington, incapaz de obtener la mayoría requerida, desistió de su pedido de aprobación.

El ex embajador mexicano en la ONU, Adolfo Aguilar Zinser, declaró: “Sí, hubo espionaje. Estados Unidos siempre ha espiado para anticiparse a las decisiones de otros países e intentar determinarlas.”

El año pasado hubo también informes sobre un aumento en la escucha a hurtadillas de diálogos entre diplomáticos de países miembros del Consejo de Seguridad, entre ellos Angola, Bulgaria, Camerún, Guinea y Pakistán.

Un diario de Londres publicó tres semanas antes de la invasión un memorándum en que la Agencia de Seguridad Nacional, órgano especializado en criptografía del Pentágono, pedía a órganos de inteligencia británicos ayuda para sembrar micrófonos en residencias y oficinas de diplomáticos en la ONU.

El gobierno de Blair retiró el miércoles la demanda que presentó contra la traductora Katharine Gun, ex empleada de la inteligencia británica acusada de violar la Ley de Secretos Oficiales al entregar el memorándum a la prensa.

Estas actividades, según Eckhard, violan la Convención de Viena de 1961.

El director ejecutivo del no gubernamental Institute for Public Accuracy, Norman Solomon, dijo a IPS que tanto Blair como el presidente estadounidense George W. Bush quieren que el escándalo por supuesto espionaje a la oficina de la ONU pase al olvido.

“Esa es una de las razones por las cuales el gobierno de Blair retiró la acusación contra Gun,” agregó.

“Es cierto que la integridad de la ONU está en juego,” advirtió Solomon.

Indígenas, los más vulnerables

Por Marty Logan

Montreal, Canada, 26 feb. (IPS)-- Los niños y niñas indígenas viven más marginados y son más vulnerables que el resto, y esto sólo podrá cambiarse si se comprende que su bienestar depende del respeto a sus culturas tradicionales, señaló Unicef.

Tanto en el mundo pobre como en el rico, los niños indígenas se sitúan en los últimos puestos de la mayoría de las categorías de bienestar social, como educación, salud y protección judicial, indicó Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) el miércoles.

El estudio al respecto elaborado por el Centro de Investigación Innocenti de Unicef hace un llamado urgente a todos los países a adoptar programas efectivos de protección de los niños de sus poblaciones autóctonas, pero con respeto a su contexto.

De ese modo, los expertos proponen fomentar el desarrollo de su identidad cultural y sin que se aíslen de la sociedad.

Los resultados no sorprendieron al director del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, Ole Henrik Magga. El Foro es un organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que defiende los intereses de 300 millones de pobladores autóctonos del mundo.

“Este informe deja en claro que en cada indicador, en cada estadística, los grupos indígenas tienen los más bajos niveles. En cada país están, por lejos, debajo del promedio general”, dijo Magga a IPS desde Madrid, donde fue divulgado el trabajo.

El estudio también fue presentado en forma simultánea en Australia y varios países de América Latina y Asia.

“El primer paso es protegerlos, demostrarles que pueden vivir con seguridad”, añadió Magga, y subrayó que una de los riesgos principales de las niñas indígenas es la esclavitud sexual.

Los pueblos autóctonos necesitan además que se le reconozcan los derechos sobre su tierra, pues eso contribuirá a disminuir su vulnerabilidad, señala el estudio. Uno de los casos más claros es el del pueblo pigmeo en la República Democrática del Congo.

“No tienen ningún derecho reconocido sobre su tierra. Algunos de los grupos pigmeos van de un lado a otro y no hay tierra en la que puedan instalarse. Pueden establecerse en un lugar por un par de días, pero luego el dueño les pide que se vayan”, dijo Magga.

Cuando no se reconocen los derechos sobre la tierra y hay expulsiones, “la marginación económica y la pérdida de referencias culturales pueden tener impacto devastador en las comunidades autóctonas, y los niños son los primeros que sienten los efectos”, indicó Unicef.

El informe citó como un ejemplo del avasallamiento sobre las culturas tradicionales indígenas el resultado de una investigación en el norte de la oriental provincia canadiense de Quebec, la cual descubrió que la mayoría de los mamíferos marinos consumidos habitualmente por la etnia inuit estaban contaminados con desechos tóxicos.

“No podemos entender la realidad del niño si no tenemos en cuenta la referencia fundamental para ellos, que es pertenecer a un grupo con una misma cultura, una misma herencia”, dijo la directora del Centro de Investigación Innocenti, Marta Santos Pais.

“En términos de acceso a la salud o en términos de sistema de educación o en términos de legislación para niños indígenas, las soluciones que presentemos no tendrán ningún significado si no tenemos en cuenta ese vínculo fundamental”, dijo Santos Pais a IPS desde Madrid.

El informe destaca varios proyectos que triunfaron gracias a la integración de las comunidades indígenas con diferentes sectores de la sociedad.

“Desde 1993, en Perú, las comunidades locales, incluyendo a autoridades de la salud, la educación y la justicia, alcaldes y las organizaciones no gubernamentales crearon y aplican planes de acción anuales para los niños y niñas”, subrayó.

“Estos planes sirvieron de ejemplo para las Mesas de Concertación de Lucha contra la Pobreza”, que luego adoptaría el gobierno peruano, añadió.

Estos planes anuales fueron organizados por el programa de Unicef llamado ProAndes, creado en 1989 para fomentar el desarrollo de las zonas indígenas más marginadas de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

“Lo importante es entender que en las comunidades indígenas no se puede trabajar sólo con los niños o sólo con los ancianos. Tienes que ver a la comunidad como un todo”, dijo Magga.

El estudio de Unicef logró dos importantes metas: recopilar y publicar información esencial sobre los pueblos indígenas, y dar un ejemplo a las otras agencias de la ONU, según el jefe del Foro.

Por su parte, Santos Pais señaló que si tuviera que elegir un área en la que debería concentrar sus esfuerzos para ayudar a los niños y niñas indígenas sería la educación.

“A través de la educación puedes reconocer el valor de los niños indígenas. Le das una oportunidad a la riqueza de su cultura para que no sea destruida y no se pierda. Y, al mismo tiempo, le das a los niños la oportunidad de que tomen ellos mismos decisiones sobre sus vidas y ayuden a su comunidad”, sostuvo.