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Una silla vacía en la Caricom
Por Peter Richards
Puerto Espana, 26 mar. (IPS) -- Haití continuó concentrando
la atención de la Comunidad del Caribe (Caricom), a pesar de que
su lugar estuvo vacío en la cumbre de dos días celebrada
en San Cristóbal y Nevis.
Los líderes de la región insistieron en la reunión
concluida este viernes en que no habrá una solución duradera
par la crisis en la ex colonia francesa sin la participación del
bloque, del cual Haití es uno de sus 15 miembros.
El presidente saliente de la Caricom, el primer ministro jamaiquino Percival
J. Patterson, dijo a sus pares que cualquier intento de reconstruir la
democracia en Haití será infructuoso si la organización
no se involucra.
Seremos pequeños en tamaño, no tenemos, por cierto,
poder militar, pero nuestra influencia en el hemisferio no puede ser subestimada,
sostuvo Patterson.
No creo que haya una solución duradera y permanente a los
problemas de Haití a menos que la Caricom esté involucrada
y que se le permita hacer una contribución significativa,
agregó.
El experto Vaughan Lewis, profesor de Relaciones Internacionales de la
Universidad de Indias Occidentales, manifestó, en coincidencia
con Patterson, que la Caricom debe comprometerse con Estados
Unidos, pero para asegurarse de que el problema se multilateralice.
La clave del asunto es asegurarnos de que la cuestión haitiana
se internacionalice y multilateralice rápidamente, y que se le
confiera a la Organización de las Naciones Unidas algún
grado de autoridad para afrontar la situación en el largo plazo,
dijo Lewis a IPS.
El ex presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide se encuentra en Jamaica,
luego de dos semanas en República Centroafricana tras su salida
de Haití, el 29 de febrero.
El ex gobernante asegura haber sido depuesto y secuestrado por tropas
estadounidenses que le obligaron a firmar una carta de renuncia, mientras
milicias insurgentes avanzaban sobre Puerto Príncipe luego de semanas
de violencia en el interior del país.
Pero Washington ha replicado con insistencia en que el líder del
partido Lavalas decidió marcharse luego de saber que su seguridad
no estaba garantizada.
La Caricom solicitó a la comunidad internacional una investigación
independiente sobre las circunstancias que rodearon la caída de
Aristide
El primer ministro interino haitiano Gerard Latortue anunció semanas
atrás la suspensión de vínculos diplomáticos
con Jamaica y la reconsideración de su relación con la Caricom,
de la cual es uno de sus 15 miembros.
Los países del Caribe deben reconocer que tienen un papel
autónomo que jugar. Debemos negociar, aun cuando no nos sintamos
cómodos con la contraparte, afirmó Lewis.
Bahamas ya anunció que será necesario tender un vínculo
de trabajo con el nuevo gobierno haitiano, dada la gran cantidad de inmigrantes
ilegales de ese origen en el país, dijo el primer ministro Perry
Christie.
Observadores políticos indicaron que Estados Unidos ha presionado
a los países caribeños para que reconozcan al nuevo gobierno
haitiano. Pero el canciller jamaiquino K. D. Knight negó que Washington
haya exigido la expulsión de Aristide.
Knight dijo a la prensa de Jamaica el viernes que dialogó en las
últimas horas con el secretario de Estado (canciller) estadounidense
Colin Powell y que el problema haitiano no figuró en la agenda.
Las relaciones entre la Caricom y Estados Unidos han estado sometidas
a tensión en los últimos meses, en especial por el rechazo
del bloque a la invasión de Iraq lanzada el 20 de marzo de 2003.
El primer ministro Latortue no fue invitado a la cumbre en San Cristóbal
y Nevis luego de que se negó a retractarse de sus cuestionamientos
a la Caricom y a Jamaica luego de que Aristide regresó a la región.
San Cristóbal y Nevis indicó antes de la cumbre que no se
invitó a Latortue porque el funcionario no aclaró
de manera aceptable sus declaraciones sobre el congelamiento de las relaciones
diplomáticas con Jamaica y posiblemente con la Caricom.
Los líderes reiteraron su adhesión a los principios democráticos
y endurecieron su posición hacia el gobierno interino de Haití
luego de que Latortue compartió un escenario con líderes
insurgentes, algunos de ellos acusados de violaciones de derechos humanos.
Los gobiernos del Caribe creen que el lugar de Haití en el bloque
permanecerá vacante hasta que se celebren elecciones libres y justas,
lo que, según Latortue, sucederá dentro de dos años.
Triunfos de izquierda no
constituyen un viraje
Por Julio Godoy
Paris, 29 mar. (IPS) -- La aplastante victoria de la coalición
de izquierda en los comicios regionales en Francia confirma un creciente
descontento en Europa con las políticas de derecha, aunque aún
no puede hablarse de una tendencia electoral consolidada.
Liderada por el Partido Socialista (PSF), la izquierda francesa ganó
las elecciones en 21 de las 22 regiones, y obtuvo entre 49 y 50 por ciento
de los votos emitidos en todo el país.
Mientras, la gobernante y derechista Unión para un Movimiento Popular
(UMP) y su aliada Unión Democrática Francesa se quedaron
con 37 por ciento de los sufragios.
En las últimas elecciones locales, de 1998, la derecha había
ganado en 14 regiones.
El domingo sólo se eligieron gobiernos locales, pero los analistas
coinciden en que esta victoria de la izquierda fue de todas formas una
dura bofetada al presidente Jasques Chirac y al primer ministro Jean Pierre
Raffarin.
El resultado electoral es un claro rechazo a Jacques Chirac,
escribió Serge July, director del diario Liberation.
El analista Robert Schneider fue un poco más allá en un
comentario publicado en el semanario Le Nouvel Observateur.
Las políticas que este gobierno derechista ha puesto en práctica
por dos años son obra personal de Chirac, y por eso él es
el gran responsable de esta derrota, señaló.
Los votantes en verdad castigaron a Chirac: cada uno de sus 19 ex ministros
candidatos a cargos regionales fueron derrotados el domingo, y la izquierda
ganó en regiones consideradas tradicionalmente baluartes de la
derecha.
En la central región de Pays de la Loire, el ministro de Asuntos
Sociales, Francois Fillon, principal impulsor de la privatización
del sistema de pensiones y de una serie de recortes de beneficios a los
desempleados, perdió ante un candidato izquierdista.
La izquierda no había ganado nunca en esa región en los
últimos 100 años.
En la sudoccidental región de Poitou Charentes, el candidato socialista
Segolone Royal ganó con más de 50 por ciento de los votos.
Hasta hace dos años, esta región era gobernada por Raffarin.
Este es un claro llamado popular a que se ponga fin a un sistema
injusto que sólo aumenta la pobreza. El pueblo está en contra
de que se desmantele el estado de bienestar, y quiere servicios públicos
eficientes, dijo Royal tras la votación.
Analistas destacan el impacto positivo que tuvo para la izquierda francesa
la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las
elecciones españolas del 14 de marzo.
La campaña electoral de Royal fue llamada popularmente la
Zapatera, en referencia al presidente electo español José
Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente de la UMP, Alain Jupppé, admitió que la derrota
en las urnas se debió en especial al descontento popular con las
políticas del gobierno, pero sostuvo que ahora las reformas no
deben detenerse.
Sin duda tenemos que informar mejor a nuestro pueblo sobre nuestras
acciones. Tenemos que explicar mejor las reformas que tenemos en marcha,
señaló.
Juppé, firme defensor de la economía de libre mercado, repite
así los argumentos de la coalición gobernante en Alemania,
formada por el Partido Social Demócrata (SPD) y Los Verdes.
No hay marcha atrás para las reformas. Lo que tenemos que
hacer es explicar mejor los objetivos de nuestras políticas,
dijo semanas atrás Franz Muentefering, quien reemplazó al
canciller (jefe de gobierno) Gerhard Schroeder en la presidencia del SPD.
No es coincidencia que Juppé en Francia y Muentefering en Alemania
usen el mismo lenguaje para contestar al mensaje de las urnas.
La coalición derechista francesa y la socialdemócrata-verde
alemana tienen programas muy similares, con privatizaciones del sistema
de pensiones y de la salud, severos recortes de la ayuda del Estado a
los desempleados, reducciones de impuestos a las empresas y a las clases
altas y leyes de flexibilización laboral.
En el plano económico, Alemania y Francia sufrieron una recesión
el año pasado con un aumento del desempleo.
Según parece, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi,
podría ser el próximo jefe de gobierno de derecha que pierda
una elección en Europa, luego de la derrota este mes del presidente
español José María Aznar.
No obstante, el viraje de Europa hacia la izquierda todavía es
lento y sufre algún revés.
Poco antes del triunfo del PSOE en España, el partido socialista
griego PASOK perdió las elecciones parlamentarias tras 10 años
de gobierno y a pesar de varios logros económicos y sociales.
En Francia, el PSF y sus aliados ofrecen una posibilidad real de cambio
para los comicios de 2007, pero en Alemania no hay una buena perspectiva
para la izquierda. Según las últimas encuestas, la derechista
Unión Demócrata Cristiana corre con larga ventaja para ganar
las elecciones de 2006.
En otros países con una gran tradición socialista o socialdemócrata
como Austria, Dinamarca y Holanda, los partidos de izquierda perdieron
muchos cargos de gobierno ante la derecha, e incluso ante coaliciones
ultraderechistas. Lo mismo ocurrió en Italia y Portugal.
En Gran Bretaña tampoco hay grandes alternativas a la derecha.
El Partido Laborista del primer ministro Tony Blair poco difiere del gobierno
conservador de Margaret Thatcher (1979-1990).
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