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India gana pulseada con la UE
Stefania Bianchi
Bruselas, Belgia, 8 abr (IPS) -- India celebró como una
victoria de todo el Sur en desarrollo el fallo a su favor de la OMC en
una disputa contra la Unión Europea (UE) respecto de políticas
del bloque que beneficiaban a Pakistán.
La OMC (Organización Mundial del Comercio) rechazó el miércoles
el pedido de la UE de que se le permitiera mantener un sistema de preferencias
arancelarias que, según Bruselas, tenía el objetivo de combatir
el narcotráfico.
El organismo consideró que las preferencias contradecían
las normas internacionales de libre comercio.
La OMC señaló que el sistema de preferencias suponía
una discriminación de hecho contra India y a favor de Pakistán.
Ambos países de Asia meridional tienen una enconada rivalidad desde
su independencia de Gran Bretaña, en 1947.
El sistema de la UE concede preferencias a la importación de productos
agrícolas e industriales desde países que combaten el narcotráfico,
y por eso era llamado por Bruselas el acuerdo contra las drogas.
Las preferencias benefician a Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador,
El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Panamá, Pakistán,
Perú y Venezuela.
Bruselas sostiene que la mayoría de la droga que inunda las calles
europeas son producidas en esos países.
Las preferencias estimulan a esos países a combatir las drogas
y, a la vez, impulsa su crecimiento económico, arguyó la
UE.
India se quejó ante la OMC de que la inclusión de Pakistán
en el sistema de preferencias le ocasionaría a los productores
indios pérdidas por 250 millones de dólares en exportaciones
textiles, ya que no podrían competir por el mercado de la UE con
los mismos productos pakistaníes.
La disputa comercial había comenzado en marzo de 2002, cuando Nueva
Delhi protestó formalmente contra el sistema de preferencias arancelarias
europeo.
India arguyó que el proceso de selección de los países
beneficiados era arbitrario, y señaló como ejemplo que Birmania,
Tailandia y otros grandes centros de producción de drogas fueron
excluidos de forma deliberada.
La OMC concluyó esta semana que la selección de los
países beneficiados por el sistema preferencial de la UE
no estaba basado en un criterio transparente y objetivo .
El fallo añadió que las reglas de preferencias comerciales
de la OMC exigen un trato igual a los países con las mismas
necesidades financieras, comerciales y de desarrollo.
La organización señaló que la UE puede elegir a los
países que desee conceder preferencias, pero siempre según
un criterio transparente y objetivo.
El fallo de la OMC obliga a la UE a desmantelar el sistema o cambiar el
tratamiento dado a Pakistán.
Bruselas admitió el miércoles en un comunicado que el sistema
perjudicaba a India.
La UE no logró demostrar que su acuerdo contra las
drogas estaba basado en un criterio objetivo y transparente, que
le permitiría a todos los países en desarrollo en condición
similar calificar para las preferencias, señalaba la declaración.
El comisario de Comercio de la UE, Pascal Lamy, intentó minimizar
el fallo de la OMC y dijo que los países en desarrollo se beneficiarán,
de todas formas, con preferencias europeas.
La decisión de hoy deja en claro que podremos seguir dando
preferencias a países en desarrollo de acuerdo con su situación
en particular y sus necesidades, afirmó.
Mientras, la portavoz de Lamy, Arancha González, dijo que la UE
analizará la mejor forma de aplicar el fallo de la OMC.
Por su parte, el gobierno de India calificó de triunfo significativo
la decisión de la OMC, y sostuvo que fue un oportuno recordatorio
de que los instrumentos comerciales no deben ser usados con objetivos
políticos.
El Ministerio de Comercio e Industria de India aclaró en un comunicado
que no está en contra de que la UE ayude a los países
en desarrollo que luchan contra la droga, pero señaló
que esto no debe hacerse a expensas de otros países en desarrollo
con otras necesidades, pero igualmente apremiantes.
Nueva Delhi respalda todos los esfuerzos para resolver los problemas sociales
de los países del Sur, pero estos no deben incluir tratamientos
discriminatorios, añadió.
Gas de integración y dependencia
Mario Osava
Rio de Janeiro, Brasil, 8 abr (IPS) -- El gas natural, que impulsó
la integración física entre los países del Cono Sur
de América en los últimos años, reveló repentinamente
su faz más preocupante como es el riesgo de la dependencia energética.
El gas que Argentina deja de exportar a Chile y Uruguay en estos días
debido a la crisis energética interna es ahora fuente de tensiones
entre buenos vecinos. En ese marco, el gobierno uruguayo parece tener
la solución más a mano para evitar los temidos apagones
y es la compra de electricidad a Brasil, pero para el caso chileno no
existen respuestas alternativas tan inmediatas.
Es que los 22 millones de metros cúbicos diarios que, como promedio,
alcanzó la importación de gas argentino representaban la
generación de más de un cuarto de la electricidad consumida
en Chile. Ese suministro se redujo en 3,3 millones de metros cúbicos
diarios este mes y tiende a caer mas aún, ante la persistencia
de la crisis energética en Argentina.
Por eso el gobierno chileno de Ricardo Lagos protestó, exigiendo
el cumplimiento del protocolo bilateral de integración energética
firmado en 1995, por el cual Argentina debe asegurar la provisión
de combustible al país vecino con la misma prioridad del mercado
interno.
Bolivia, otro gran exportador de gas natural sudamericano, es una fuente
cerrada para Chile a causa de la disputa territorial entre los dos países.
La Paz le reclama a Santiago la salida soberana al océano Pacífico
que le quitó hace 120 años.
En materia de energía, la solidaridad con el vecino termina cuando
escasea en casa. Brasil socorrió a Argentina del 30 de marzo al
2 de este mes, suministrándole 500 megavatios medios, pero se negó
a atender un pedido para mantener el aporte en el ámbito de un
acuerdo bilateral de cooperación para situaciones de emergencia.
Por este acuerdo, la energía no es vendida sino que debe ser devuelta
en el futuro, y Brasil fijó esta vez un plazo de 45 días
para la devolución.
La prioridad del gobierno brasileño es la seguridad del abastecimiento
interno, justificó el Ministerio de Minas y Energía.
El sur de Brasil sufre actualmente una sequía que redujo los embalses
y, por tanto, la capacidad de generación hidroeléctrica.
Además no puede ya contar con la importación de gas argentino
que abastece algunas de sus centrales térmicas.
Además, si Argentina desea importar electricidad brasileña
este mes tendrá que aceptar los precios más elevados de
generación térmica, a gas natural o carbón, dependiendo
de la disponibilidad de excedentes, como dejaron claro las autoridades
energéticas brasileñas.
Esta crisis argentina, atribuida a las insuficientes inversiones prospección
e infraestructura de distribución interna de las empresas privadas
productoras de gas debido al congelamiento de las tarifas impuesto por
el gobierno de Néstor Kirchner, desnudó los riesgos de la
llamada integración energética entre países inestables.
Desde la década del 90 se multiplicaron los gasoductos que cruzan
las fronteras de casi todos los países del Cono Sur americano,
a partir de los generosos yacimientos de Argentina y Bolivia y de la mano
de la privatización del sector.
Argentina, Chile y Uruguay son países en que el gas natural ganó
mayor peso, porque tienen un invierno más riguroso que son vecinos
del norte y la necesidad de calefacción creó un mercado
para ese combustible, con amplias redes de distribución, explicó
a IPS Rosalino Fernandes, coordinador del Comité de Gas en el Instituto
Brasileño de Petróleo (IBP).
Esa diferencia climática explica el desarrollo energético
tan distinto entre Brasil y sus vecinos al sur, acotó. Además
los grandes recursos hídricos brasileños favorecieron la
utilización de repreas para generar electricidad, las que responden
por más de 80 por ciento del consumo en el país y tiene
costos mas bajos.
Pero lo que confirma la crisis argentina es la diversificación
de la matriz energética como ideal, por seguridad, opinó
Fernandes, también consultor en tecnología de White Martins,
empresa de gases industriales.
En 2001, por ejemplo, Brasil tuvo que aplicar un racionamiento energético
porque la escasez de lluvias generalizada en el país limitó
la capacidad de generación hidroeléctrica.
Ese problema climático realzó el papel del gas natural en
la generación termoeléctrica y la necesidad de cumplir la
meta oficial de elevar su participación en la matriz energética
de dos a 10 por ciento hasta 2010.
Para eso se cuenta con la importación del gas de Bolivia, iniciada
en 1999. Pero el país aún consume solo 22 millones de metros
cúbicos diarios de este hidrocarburo, ante más de 70 millones
en Argentina, comparó Fernandes.
En tanto, el descubrimiento el año pasado de un gran yacimiento
que triplicará, como mínimo, las reservas brasileñas
de gas natural reduce la dependencia del país en relación
a las importaciones.
Pero si la economía brasileña vuelve a crecer sostenidamente
y se mantienen bajas las inversiones en el sector eléctrico, este
país necesitará ampliar sus importaciones de gas argentino
y boliviano, para no sufrir una nueva crisis energética en 2012,
según Leonardo Campos, experto del Centro Brasileño de Infraestructura
(CBIE), una empresa de consultoría.
Cumplida esa previsión, Brasil será un importador creciente
y los gasoductos seguirán ampliándose en el Cono Sur de
América, pese al escarmiento de la crisis argentina.
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