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Red de explotación sexual para soldados
de OTAN y ONU
Por Stefania Bianchi
Bruselas, Belgia, 10 may (IPS) La organización humanitaria
Amnistía Internacional exhortó a la Unión Europea
(UE) a brindar más apoyo legal y financiero a la lucha contra el
tráfico de mujeres en la meridional provincia serbia de Kosovo,
donde las fuerzas internacionales de paz aportan clientes a los proxenetas.
Amnistía pidió a la UE que se asegure de que las mujeres
y niñas estén protegidas de acuerdo con los compromisos
del bloque europeo en materia de manejo de crisis humanitarias y de mantenimiento
de la paz en la provincia, hoy administrada por la Organización
de las Naciones Unidas (ONU).
El llamado fue realizado este lunes, en ocasión de la divulgación
del informe ¿Así que yo tengo derechos? Protección
de los derechos humanos de mujeres y niñas traficadas para la prostitución
forzada en Kosovo.
El estudio indica que mujeres y niñas sufren numerosos abusos,
entre ellos secuestro, privación de libertad, negación
de la libertad de movimiento y torturas y maltratos, incluidas amenazas
psicológicas, golpizas y violación.
La prostitución es ilegal en Kosovo, pero la provincia se ha convertido
en uno de los principales lugares de destino para mujeres y niñas
explotadas por redes internacionales de proxenetas, a raíz del
despliegue desde julio de 1999 de una fuerza militar internacional de
mantenimiento de la paz.
En la actualidad, hay más de 36.000 soldados de países de
la UE desplegados en la provincia, como integrantes de la Fuerza de Kosovo
(Kfor) que mantiene allí la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) o de la Misión de las Naciones Unidas
en Kosovo, cuya misión incluye tareas policiales.
Según el informe de Amnistía, de esas fuerzas internacionales
proviene 20 por ciento de los usuarios de servicios (sexuales) de
las mujeres y niñas traficadas, y por lo tanto una
parte significativa de los ingresos de la industria de explotación
sexual.
Es indignante que las personas enviadas a proteger a esas mujeres
y niñas usen su posición para explotarlas, y se salgan con
la suya, comentó Amnistía.
Amnistía detectó que a las extranjeras explotadas, en su
mayoría moldavas, búlgaras y ucranianas, se ha sumado una
creciente cantidad de kosovares, muchas de ellas menores de 18 años.
De acuerdo con su informe, con clientes que incluyen policías
y soldados de fuerzas internacionales, las niñas y mujeres (sometidas
a explotación sexual) a menudo están demasiado asustadas
para intentar escapar, y las autoridades no cumplen con su deber de ayudarlas.
Por otra parte, mujeres y niñas son traficadas (para su explotación
sexual) desde Kosovo a países de la UE, entre ellos Gran Bretaña,
Holanda e Italia, indicó en una declaración escrita
el director de la oficina de Amnistía Internacional para la UE,
Dick Oosting.
Otras organizaciones no gubernamentales también afirmaron que mujeres
y niñas kosovares son llevadas a países de la UE para ser
sexualmente explotadas.
Pristina, capital de Kosovo, cuenta con dos centenares de bares y burdeles
donde se pueden contratar fácilmente servicios sexuales, según
el informe de Amnistía. En 1999, eran apenas 18.
El estudio indica que fuera de fronteras de Kosovo, las mujeres procedentes
de esa provincia son vendidas por precios que van de 60 a 4.100 dólares.
La prostitutas en Kosovo, que proceden mayoritariamente de Europa oriental,
por lo general permanecen encerradas en habitaciones oscuras, mientras
los proxenetas guardan sus pasaportes bajo llave. Muchísimas sufren
desnutrición y se les niega acceso al tratamiento médico.
Según el informe, las fronteras de Kosovo con Albania, Macedonia
y Serbia son permeables al tráfico de personas y otras actividades
criminales, y los administradores de la provincia hacen poco contra los
responsables de los abusos.
Muchas mujeres y niñas explotadas que lograron escapar o fueron
rescatadas por la policía, quedaron en una situación
vulnerable a abusos de los propios integrantes de fuerzas de seguridad,
del sistema de justicia penal o de otros organismos, destacó
Amnistía.
A varias de ellas, arrestadas y encarceladas por ejercicio de la prostitución,
se les negaron derechos básicos de las personas detenidas,
como el acceso a abogados defensores, sostuvo.
Los integrantes de la Kfor y el personal de la ONU asignado a Kosovo gozan
de inmunidad penal salvo que se les retire mediante una orden expresa,
pero eso ha ocurrido sólo dos veces desde 2002.
Amnistía demanda que la UE y sus Estados miembros se ocupen de
las causas de fondo del negocio de explotación sexual en Kosovo,
y protejan los derechos de las mujeres y niñas víctimas
de proxenetas.
También alega que debe reconocerse el derecho de esas víctimas
a indemnizaciones, y a la repatriación cuando corresponda.
Dada la importancia estratégica de la UE en Kosovo, Amnistía
Internacional pide a la UE que haga más, en materia financiera
y legal, para ayudar a combatir la deplorable práctica del tráfico
de mujeres y niñas, que ocurre ante la puerta del bloque
europeo, alegó Oosting.
Se debe hacer más desde la UE para prevenir el tráfico
y proteger a las víctimas, sintetizó.
El chavismo crece en los fogones
Por Humberto Márquez
Caracas, Venezuela, may (IPS) Cada mediodía, cinco
voluntarias dirigidas por María Machado se afanan, a la puerta
de su casita en el caraqueño barrio de La Vega, despachando 150
almuerzos gratuitos para niñas, niños y ancianos, muestra
del más reciente programa de consolidación de redes sociales
lanzado por el presidente Hugo Chávez.
El programa Máxima protección entrega una merienda
Y un almuerzo balanceados seis veces por semana a las personas más
necesitadas del barrio. El día de la sorpresiva visita de IPS,
las asistentes de Machado distribuían raciones de pabellón,
un plato típico que combina carne vacuna, frijoles negros, arroz
y lonjas de banana.
¿Por qué entregar los alimentos cocinados? Porque
así nos aseguramos de que los comerán los más necesitados
y no los van a vender, contestó Machado, amén de que
ésta es una dieta balanceada, para varias semanas, por el
personal del Instituto Nacional de Nutrición, y así la gente
varía su alimentación, señaló.
Algunas veces, gente como uno no tiene gas o aceite para cocinar,
y estas viandas resuelven al menos una comida, comentó a
IPS Sara, madre de dos niños y una de las beneficiarias.
Quienes acceden al nuevo programa son propuestos por grupos y activistas
locales: un comité de tierras urbanas, el centro cultural, juvenil
o deportivo, cooperativas, los organismos de la alcaldía y, sobre
todo, quienes sostienen el programa de salud Barrio adentro.
Barrio adentro se ocupa de la medicina preventiva familiar
con base en el trabajo de médicos cubanos que se han internado
en vecindarios populares de Caracas y otras ciudades, viviendo con sus
residentes, quienes tanto prestan una sala de su casa como consultorio
como brindan hospedaje al profesional.
Rafael Mora, responsable en Caracas de los Mercados de Alimentos (Mercal),
un plan de abastecimiento de zonas populares lanzado por Chávez
un año atrás, dijo a IPS que en La Vega funcionarán
26 casas de alimentación como la que dirige Machado, de un total
de 1.000 que se espera instalar en la capital, para atender a 150.000
personas.
La Vega, donde viven unas 100.000 personas, es un conjunto de casitas
apiñadas al modo de una ciudad mediterránea -unas completamente
consolidadas, otras inestables- en el sudoeste de esta capital de tres
millones de habitantes.
Para abastecer las casas de alimentación como la que dirige Machado,
Mercal utiliza su infraestructura de expendios de víveres, varios
de ellos en La Vega.
Allí se vende una veintena de productos, como arroz, pasta, pollos
o embutidos de Venezuela, manteca vegetal brasileña o fórmulas
lácteas para infantes importadas de España.
Los expendios Mercal venden con descuentos de 20 a 40 por ciento respecto
de los precios de los supermercados. Esta asistencia, sin embargo, ha
sido devorada por la inflación en el rubro de alimentos, que el
último año alcanzó 40 por ciento según el
Banco Central.
Mora explicó que entre el expendio simple de alimentos y el plan
de Máxima protección hay un programa intermedio,
para vender productos a familias pobres a la mitad del precio que tiene
el propio Mercal.
En Venezuela, con más de 25 millones de habitantes, padece
hambre 18 por ciento de la población (4,5 millones de personas),
con una deficiencia promedio en la ingesta por persona de 200 calorías
diarias, ha señalado Elisa Panadés, representante
local de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO).
Maritza Landaeta, de la principal entidad venezolana de estudios sobre
nutrición, Fundacredesa, pidió en un foro que se fortalezcan
programas como Mercal, pues en este país 13 por ciento de
los menores de dos años está desnutrido, así como
una cuarta parte de los niños entre 2 y 14 años.
Además del beneficio alimentario, el nuevo plan de comidas brinda
oportunidad para hacer más densa la red de activismo social.
Machado, por ejemplo, vive en medio de un laberinto de pasadizos de menos
de dos metros de ancho, en un área elevada y distante de la calle
que permite el tránsito automotor.
Pactamos con muchachos que a veces caen en la tentación de
la droga para que carguen los bultos con víveres a cambio de comida,
con la intención de incorporarlos a las tareas más sanas
del barrio, relató la activista.
El grupo de Machado aspira a recibir un pago por su labor cuando el programa
se consolide, así como ahora percibe estipendios para gastos, pero
sus integrantes entraron al plan con espíritu de voluntariado,
subrayan.
Creemos en el proceso que conduce Chávez. Es nuestro aliento
espiritual y lo mejor que nos ha pasado, dijo Machado.
Argenis Martínez, quien ha prestado su casa para que funcione un
consultorio de Barrio Adentro, aseguró a IPS que acá
vienen opositores, simpatizantes de Chávez y gente que no está
con nadie. Todos son atendidos. Estos son programas comunitarios y, si
Chávez pierde el poder, quien lo reemplace tendrá que sostener
estos planes.
En La Vega hay una tradición de lucha popular y de trabajo
comunitario desde mucho antes de que llegara Chávez al poder,
en 1999, dijo a IPS otra activista, Haydée Romero. Pero ahora
la gente siente que hay un gobierno que entiende sus luchas y se ocupa
de sus necesidades, añadió.
Cuando un fugaz golpe de Estado depuso a Chávez durante dos días
de abril de 2002, miles de habitantes de La Vega nutrieron la multitud
que se agolpó frente al fuerte Tiuna, principal instalación
militar de Caracas, para exigir a los uniformados que liberasen a su líder
y lo restituyesen en el cargo.
Organizamos hogares que cuidaban niños y enfermos de otras
familias, para enviar a fuerte Tiuna a todos los hombres y mujeres que
pudiéramos, relató Romero.
En las casas se cocinaban 100 o más arepas (bollo de maíz,
el pan venezolano) para enviar a nuestra gente, para que resistieran,
hasta que ganamos, añadió.
Los golpistas nos sorprendieron, pero eso no volverá a pasar,
aseguró. Ahora estamos mucho más preparados.
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