No. 301, Oct. 21 - 27, 2004

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Bolivia: Congreso pone a Sánchez de Lozada ante la justicia

Indymedia contra los caballos de Troya

 













Bolivia: Congreso pone a Sánchez de Lozada ante la justicia

Por Franz Chávez

La Paz, Bolivia, 14 oct (IPS) — El Congreso de Bolivia autorizó este jueves a la Corte Suprema de Justicia el inicio de un proceso de responsabilidad al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, casi un año después de su renuncia acosado por la llamada guerra del gas y la muerte de 67 manifestantes.

El clima de fuerte presión social, que incluye la marcha de 2.000 campesinos hacia La Paz y otras movilizaciones en recuerdo de la revuelta popular que culminó el 17 de octubre de 2003 con el cambio de gobierno, venció las resistencias de los partidos que formaron la alianza de apoyo a Sánchez de Lozada (2002-2003) y que aún mantienen su peso en el parlamento.

El debate para quitarle los fueros, llamados caso de corte, que protegen de ser juzgados por la vía ordinaria a los presidentes y ministros incluso hasta después de dejar los respectivos cargos, ocupó esta vez 12 horas y se extendió hasta esta madrugada, mostrando en escena las estrategias políticas de dos frentes.

El Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales y cercano al presidente Carlos Mesa, intentó primero sin éxito obtener los dos tercios de votos necesarios para enjuiciar a Sánchez de Lozada y a los ex ministros Carlos Sánchez Berzaín, de Defensa, y Yerko Kukoch, de Gobierno, en apego a recomendaciones de la Comisión Mixta de Constitución que examinó el tema.

Pero el intento de postergar una decisión parlamentaria por parte del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), del ex mandatario, al trabar esa iniciativa del MAS con otra propuesta, se volvió finalmente en su contra.

La sugerencia dilatoria del MNR de ampliar el proceso judicial a los 15 integrantes del gabinete que acompañó a Sánchez de Lozada, entre los que se cuentan dirigentes del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) y de Nueva Fuerza Republicana (NFR) no amilanó a los representantes de estos dos últimos partidos.

Así, esa segunda moción logró el respaldo de 126 votos, frente a 13 en contra y un voto en blanco, lo cual terminó convirtiéndose en motivo de festejo para el MAS por permitir la posibilidad de llevar al banquillo de los acusados al influyente político y prominente empresario minero que ya había gobernado Bolivia de 1993 a 1997.

En tanto, a 100 kilómetros de La Paz, alrededor de 2.000 campesinos cultivadores de la tradicional hoja de coca y de otras variantes agrícolas, organizados por el MAS, reanudaron este jueves su marcha hacia la sede del gobierno nacional para llevar a cabo este viernes actos de protesta y de homenaje a los caídos en octubre de 2003.

A fines de septiembre y hasta el 17 de octubre del pasado año, movimientos sindicales y campesinos protagonizaron la denominada guerra del gas, que tuvo su epicentro en la empobrecida ciudad de El Alto, contigua a La Paz, en oposición a la anunciada venta de gas natural a Estados Unidos y México a través del septentrional puerto chileno de Patillos.

Bloqueos de carreteras y el corte del suministro de gasolina a La Paz llevaron al entonces presidente Sánchez de Lozada a movilizar al ejército, que reprimió a los manifestantes con el saldo en sólo una semana de 67 muertos y 300 heridos, según datos aportados por la Asociación de Víctimas de la Guerra del Gas de la ciudad de El Alto.

La reacción popular se tradujo en manifestaciones masivas que paralizaron por completo las actividades de las dos ciudades y presionaron a Sánchez de Lozada a dimitir y dejar el gobierno en manos del Congreso para pocas horas después huir del país.

El parlamento eligió el camino de la sucesión constitucional y designó en su reemplazo el 17 de octubre al entonces vicepresidente Carlos Mesa, quien había renunciado al cargo -- aunque no había sido aceptada formalmente -- unos días antes apenas comenzó la represión y se conocieron las primeras muertes.

Actualmente, Sánchez de Lozada vive en Estados Unidos y desde allí reclamó hace algunos días, mediante un mensaje televisado, un juicio justo. Su equipo de abogados reclama por lo que entienden incumplimiento de procedimientos legales como la notificación al principal inculpado y el derecho a su defensa en las diferentes fases del juicio.

La memoria colectiva de los trágicos acontecimientos del año pasado, volvió con mayor drama con la exhumación de cuerpos de las personas fallecidas, iniciadas el lunes y que aún continúan en un humilde cementerio de El Alto, con el propósito de verificar las causas de las muertes.

Familias pobres reclamaron justicia al retirar la tierra de las sepulturas de hombre, mujeres y niños, cuyos cuerpos fueron cubiertos con la bandera boliviana en un velorio al aire libre, a la espera de los exámenes forenses.

El diputado del Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), Germán Choquehuanca, pronosticó que el resultado de la votación es el final político del MNR, el partido que en 1952 protagonizó una revolución de carácter nacionalista y en 1985 cambió su orientación a favor de una economía de libre mercado.

En opinión del secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, el juicio sólo podrá culminar con una sentencia contra el ex presidente si previamente son removidos los actuales miembros de la Corte Suprema de Justicia, elegidos durante los gobiernos de Sánchez de Lozada y de Hugo Banzer, el ex dictador de los años 70 que luego gobernó democráticamente de 1997 hasta su muerte en 2001.

Actualmente, el único ex dictador latinoamericano en una cárcel es el boliviano Luis García Meza, quien fue procesado en un juicio de responsabilidades junto a sus ex colaboradores.

Este ex general de ejército fue condenado en rebeldía a 30 años de presidio, sin derecho a indulto, y posteriormente capturado en Brasil y extraditado a Bolivia en 1994.

Indymedia contra los caballos de Troya

Por Diana Cariboni

Montevideo, Uruguay, 14 oct (IPS) — Antes de volver a operar con normalidad, el Centro de Medios Independientes (Indymedia) analizará sus servidores confiscados y devueltos sin explicaciones por agentes de Estados Unidos, para verificar la integridad de los contenidos y la ausencia de programas espía.

“El acceso inmediato a los servidores que alojan el servicio de radio de Indymedia y más de 20 de sus sitios web, se pospondrá hasta que la Fundación Frontera Electrónica (EFF, por sus siglas en inglés) confirme su integridad y preserve las evidencias para una futura acción legal”, dijo a IPS el abogado Kurt Opsahl.

“Algunos de esos sitios ya están funcionando con servidores de respaldo”, agregó Opsahl, de la EFF, organización estadounidense no gubernamental que presta asistencia legal a Indymedia en este caso.

Los técnicos están tratando los servidores “como si hubieran sido alterados, pues no sabemos si la información está intacta o si se insertaron programas espías”, dijo a IPS Pablo Ortellado, de Indymedia Brasil, uno de los sitios que volvió a funcionar con un respaldo propio 24 horas después de la confiscación de dos servidores el jueves 7.

Ese día, oficiales esgrimiendo una “orden federal” exigieron a la filial británica de la compañía estadounidense Rackspace la entrega de los servidores que contenían los sitios de Indymedia, dijo entonces un comunicado de la firma.

Según la agencia de noticias AFP, Joe Parris, portavoz del estadounidense Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), admitió que esa institución había confiscado los equipos, pero por pedido de terceros países y en cumplimiento del Tratado de Asistencia Legal Mutua (MLAT, por sus siglas en inglés).

Dicho tratado establece procedimientos de asistencia recíproca de sus miembros en investigaciones sobre terrorismo internacional, secuestro y lavado de dinero.

Pero el martes, “en una conversación telefónica con la EFF, Parris negó cualquier participación del FBI en la medida”, dijo Opsahl a IPS en una entrevista por correo electrónico.

“Los discos confiscados fueron devueltos misteriosamente el miércoles, de la misma manera que desaparecieron, sin ninguna información sobre quién los tomó, por qué o por órdenes de quién”, afirma una declaración de Indymedia divulgada este jueves.

“Un empleado de Rackspace envió una comunicación electrónica a un voluntario de Indymedia relatando que los discos habían sido devueltos y que ‘la orden judicial se está cumpliendo... Le haré saber de cualquier otra información disponible que se me permita divulgar’”, reza el texto.

Lo cierto hasta ahora es que nadie sabe quiénes ni por qué confiscaron los equipos de Indymedia, una red colectiva de comunicación con más de 140 sitios web en todo el mundo, que desde 1999 representa una importante fuente de noticias del movimiento contrario a la globalización.

Indymedia fue creada originalmente para divulgar puntos de vista contrarios a la Organización Mundial del Comercio, que celebraba ese año su conferencia ministerial en la ciudad estadounidense de Seattle. Aun hoy, tiene una estructura abierta, pues cualquier persona desde cualquier parte del mundo puede publicar libremente textos, imágenes e incluso vídeos en cualquiera de sus páginas locales.

“No hay nada oficial. No hemos visto el papelito con la orden judicial. Investigaciones y juicios a Indymedia hay continuamente, el tema aquí es aclarar sobre este secuestro de servidores”, dijo a IPS el activista Libertinus, de Indymedia Uruguay, uno de los sitios que continúa fuera de servicio.

Seis de los 21 medios afectados están funcionando con respaldos, como el de Brasil. Los sitios que cayeron el 7 de octubre corresponden a Alemania, Bélgica, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Gran Bretaña, Portugal, República Checa, Serbia y Uruguay.

“La EFF adoptará medidas legales para descubrir qué pasó realmente con los servidores de Indymedia y para asegurar que los medios de comunicación por Internet sean protegidos de violaciones notorias a la Constitución” estadounidense como ésta, señala una declaración de la fundación.

“Las órdenes secretas para silenciar medios de comunicación deben estar más allá de la esfera de lo posible en un país que cree en la libertad de expresión”, dijo Opsahl.

Según Libertinus, “la nueva situación ha retrasado el proceso” de recuperación del servicio, pues “los técnicos se han dedicado a instalar los servidores e investigar su contenido”. A su juicio, los sitios volverán a funcionar este fin de semana.

Algunas cosas, sin embargo, parecen aclararse.

“En su primer comunicado, Rackspace dijo que debió entregar el equipamiento ante una orden federal. Como Gran Bretaña no es una federación y la empresa es estadounidense, comenzamos a sospechar que la orden venía de Estados Unidos”, dijo Ortellado.

“En un comunicado posterior, mencionando tratados de cooperación internacional, confirmamos las sospechas”, agregó.

Este jueves, Indymedia Italia afirmó que un proceso en la ciudad de Bologna precipitó la medida de confiscación.

La fiscal bolognesa Marina Plazzi, que investiga a una “Federación Informal Anarquista”, envió un pedido de información a autoridades estadounidenses respecto de notas publicadas en el sitio Indymedia Italia, uno de los alojados en los servidores en Gran Bretaña, sostuvo el Centro de Medios Independientes.

Las autoridades estadounidenses, extralimitándose en cumplir el pedido, libraron una orden de requisa, agregó Indymedia.

Otra posibilidad que manejan los activistas es que el pedido procediera de autoridades de Suiza, preocupadas por imágenes publicadas en uno de los sitios de Indymedia Francia, en que agentes policiales suizos encubiertos aparecían fotografiando a manifestantes en una protesta callejera.

Estamos ante una violación de los derechos civiles a escala global, opinó Ortellado.

“La policía suiza protesta contra noticias aparecidas en un sitio web francés alojado en un servidor británico y logra que el gobierno estadounidense confisque las máquinas y deje fuera de servicio a más de 20 medios independientes”, describió el activista.

En su opinión, la devolución de los equipos no quita gravedad al hecho, “pues no resuelve la confiscación de los datos. Todo indica que la información fue copiada y se encuentra en posesión de autoridades, quienesquiera que éstas sean”.

Organizaciones de derechos humanos y de periodistas han expresado solidaridad con Indymedia y repudió a la medida.

El Centro de Medios Independientes solicita adhesiones a través de Internet a una carta dirigida a autoridades de los países presuntamente implicados.