No. 307, Dec. 2 - 8, 2004

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Residentes de Faluya denuncian uso de ‘armas raras’

Adiós a la terapia antisida barata en India

 













Residentes de Faluya denuncian uso de ‘armas raras’

Por Dahr Jamail

Bagdad, Iraq, 26 de noviembre (IPS)— Residentes de la central ciudad iraquí de Faluya denunciaron el uso de gases venenosos y otras armas no convencionales contra la población civil por parte de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos y sus aliados.

“En Faluya se han usado gases tóxicos”, aseguró Abu Hammad, un comerciante de 35 años que huyó de Faluya a Bagdad. “Han usado de todo: tanques, artillería, infantería, gases. Han bombardeado la ciudad hasta dejarla en escombros”, dijo a IPS.

Hammad procede del distrito de Julan, donde se han registrado los combates más fuertes desde que las fuerzas de ocupación lanzaron el 8 de este mes una ofensiva aérea y terrestre contra Faluya, bastión de la resistencia iraquí.

El gobierno provisional iraquí anunció el jueves que al menos 2.085 personas murieron y unas 1.600 fueron capturadas durante los ataques, pero no especificó cuántos civiles hay entre los muertos y señaló que hay muchas dificultades para identificar los cadáveres.

Otros residentes de la ciudad también denunciaron el uso de armas ilegales.

“Usaron esas bombas raras de las que sale humo en forma de hongo. Luego caen pequeñas piezas con largas colas de humo detrás de ellas”, dijo a IPS Abu Sabah, otro refugiado del área de Julan.

Sabah contó que esas piezas explotan y queman la piel, y siguen quemando aunque la parte del cuerpo afectada se ponga bajo agua. Se sabe que las armas con fósforo y el napalm producen esos efectos.

A través de las fuerzas que acordonan la ciudad, se filtran macabros relatos sobre asesinatos de civiles.

“Médicos de Faluya me han dicho que los estadounidenses sacaron a pacientes del hospital por la fuerza. Algunos me contaron que estaban realizando una operación cuando los soldados obligaron a los médicos a retirarse, y dejaron que el paciente muriera”, afirmó Mehdi Abdulá, un conductor de ambulancias de 33 años, en un hospital de Bagdad.

Kassem Mohammed Ahmed, que escapó de Faluya hace una semana, contó a IPS que fue testigo de muchas atrocidades cometidas por soldados estadounidenses.

“Los vi aplastar heridos tirados en las calles con sus tanques. Esto ocurrió muchas veces”, sostuvo.

Abdul Razaq Ismail, que huyó de Faluya hace dos semanas, relató que los soldados usaban los tanques para llevar los cadáveres a enterrar en el estadio de fútbol.

“Vi cuerpos en el suelo que nadie podía enterrar, por los francotiradores”, dijo, y agregó que “los estadounidenses arrojaban algunos cadáveres en el Eufrates, cerca de Faluya”.

Abu Hammad relató que algunos residentes intentaban cruzar el Eufrates a nado para escapar al sitio, pero “les disparaban con rifles desde la orilla, aunque llevaran una bandera blanca o cubrieran su cabeza con alguna prenda blanca, para señalar que no eran combatientes”.

El refugiado afirmó que mujeres ancianas con banderas blancas recibieron disparos de soldados. “Aun los heridos eran asesinados. Los estadounidenses convocaron a la gente a reunirse en una mezquita si querían dejar Faluya, pero mataron incluso a las personas que fueron con banderas blancas”, contó.

Otro residente de Faluya, Jalil, dijo a IPS que vio cómo civiles que portaban banderas blancas eran abatidos a tiros. “Disparaban a mujeres y ancianos en las calles, y después disparaban contra cualquiera que quisiera recoger sus cuerpos. Faluya está sufriendo demasiado, casi ha desaparecido”, lamentó.

Un alto funcionario de la organización humanitaria Cruz Roja estimó que hasta mediados de este mes unos 50.000 residentes permanecían atrapados en la ciudad, que tenía unos 300.000 habitantes hasta poco antes del ataque.

Los que quedaron eran demasiado pobres para huir, no tenían familiares ni amigos fuera de la ciudad a quienes acudir, o simplemente no tuvieron tiempo para escapar, dijo a IPS.

La fuente también recibió informes de refugiados de que las fuerzas estadounidenses utilizan bombas de racimo en Faluya y armas con fósforo que causan graves quemaduras.

Quienes lograron escapar enfrentan ahora otro tipo de desgracia. “Es un desastre vivir aquí en este campamento. Vivimos como perros, y los niños no tienen ropa suficiente”, dijo Jalil, de 40 años.

Abdel Hamid Salim, portavoz de la Media Luna Roja en Bagdad, dijo a IPS que ninguno de los equipos de la organización humanitaria obtuvo permiso para entrar en Faluya, y que autoridades militares le han dicho que pasarán al menos dos semanas más antes de que se permita el regreso de los refugiados a la ciudad.

“Todavía hay fuertes combates en Faluya, y los estadounidenses no nos dejan entrar para ayudar a la gente”, lamentó.

En numerosos campamentos en los alrededores de Faluya y en la capital iraquí, escasean los alimentos, la ropa y las tiendas de campaña. Grupos humanitarios estimaron que hay al menos 15.000 familias en refugios temporarios fuera de Faluya.

Adiós a la terapia antisida barata en India

Por Ranjit Devraj

Nueva Delhi, India, 26 de noviembre (IPS) — La producción de medicinas genéricas baratas contra el sida en India podría ser cosa del pasado. Las autoridades procuran cumplir antes del 1 de enero con los acuerdos internacionales sobre propiedad intelectual que obstaculizan su fabricación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el día 19 que la compañía farmacéutica Hetero Drugs Limited, radicada en Hyderabad, retiró seis de sus medicinas genéricas antirretrovirales del mercado y de la lista de productos antisida autorizados por esa agencia de la ONU.

Esta fue la tercera compañía que retira desde junio sus medicamentos, luego de que inspectores de la OMS aseguraran que esos genéricos no tenían el mismo efecto que los productos fabricados por los tenedores de la patente.

Activistas de la lucha contra el sida de todo el mundo pugnan por liberar la fabricación y comercio de genéricos, medicamentos producidos por laboratorios distintos del poseedor de la marca, la cual los encarece, pero que contienen el mismo principio activo y ofrecen, al menos en teoría, los mismos resultados.

Los medicamentos retirados eran antirretrovirales, empleados para matar o inhibir la multiplicación de retrovirus como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida. Alrededor de 5,1 millones de los 1.100 millones de habitantes de India son portadores de VIH.

A comienzos de mes, la enorme farmacéutica india Ranbaxi retiró sus medicamentos contra el sida de la lista de la OMS luego de que la agencia detectara discrepancias con las “pruebas de equivalencia” empleadas para comparar la eficacia de los genéricos con el producto original.

Lo mismo había hecho en junio la compañía Cipla con dos de sus medicinas antirretrovirales. Esta empresa era la que había presentado el hoy aclamado tratamiento a “un dólar diario” de costo, que mejoró las condiciones de acceso al tratamiento de los portadores de VIH en todo el mundo.

Pero tanto Ranbaxi como Cipla lograron demostrar ante la OMS, luego del retiro voluntario de sus medicamentos, que sus antirretrovirales cumplían con los requisitos de bioequivalencia de la agencia.

Eso no fue suficiente para que ambas compañías sufrieran un gran golpe financiero que benefició a los grandes fabricantes de medicinas poseedores de las patentes.

Organizaciones no gubernamentales acusaron a la OMS de actuar en beneficio de las gigantes del sector farmacéutico.

La situación se ha complicado ahora.

“Estamos preocupados por los retiros del mercado. Antes era la OMS la que retiraba los medicamentos. Esta vez, fueron las compañías las que lo hicieron. Podríamos pedirle al (gubernamental) Controlador de Medicamentos de India investigar el asunto”, dijo a IPS un alto funcionario de la salud.

La lista de precalificación de la OMS fue creada para guiar a agencias de asistencia y a donantes interesados en colaborar con la lucha mundial contra el sida, e incluye más de 60 antirretrovirales, fabricados tanto por compañías tenedoras de patentes como dedicadas a la producción de genéricos.

En declaraciones a IPS, la experta en política de medicamentos Mira Shiva, de la Asociación de Voluntarios de la Salud de India, atribuyó la debacle de Hetero, Ranbaxi y Cipla a la Organización Mundial del Comercio (OMC), no a la OMS.

Según Shiva, las tres firmas podrían afrontar acciones legales iniciadas por la OMC si continuaban fabricando y vendiendo sus antirretrovirales genéricos después del 1 de enero de 2005.

El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (TRIPS, por sus siglas en inglés), que opera en el marco de la OMC, “es uno de los peores regímenes comerciales internacionales”, sostuvo la experta.

“Agricultores, activistas y organizaciones preocupadas por los derechos humanos, así como activistas de la salud, se resisten al tratado”, agregó.

El TRIPS, vigente desde fines de los años 90, define protecciones contra la piratería de marcas. Los críticos del régimen internacional de comercio advierten que, en la actualidad, los regímenes de derechos de propiedad intelectual sirven para obstaculizar la competencia.

Además, afirman, encarece —si no imposibilita— el desarrollo de la industria del Sur pobre.

“El nivel excesivamente alto de protección a la propiedad intelectual requerido por el TRIPS inclinó la balanza en contra del interés público y en favor de los privilegios monopólicos de los tenedores de las patentes”, sostuvo el experto Martin Khor, de la Red del Tercer Mundo, organización académica internacional con sede en Malasia.

“Esto socava los objetivos hacia el desarrollo sustentable, incluida la erradicación de la pobreza, cubrir las necesidades de salud pública, conservar la biodiversidad, proteger el ambiente y respetar los derechos económicos, sociales y culturales”, afirmó.

Shiva recordó que la OMC preveía revisar el TRIPS en 2000, pero que no lo hizo a pesar de que la OMS, pero no lo hizo a pesar de que la OMS manifestó preocupación por el efecto de ese régimen en el precio de los medicamentos en el mundo en desarrollo.

Hasta ahora, la industria farmacéutica india se regía por una ley de corte nacionalista vigente desde 1970 y que alentó un fenomenal crecimiento de la industria.

Un estudio del Banco Mundial indicó que a mediados de la década pasada los precios de cuatro medicamentos de alto consumo eran en India 10 veces más baratos que en Pakistán, 17 veces más baratos que en Gran Bretaña y 37 veces más baratos que en Estados Unidos.

El gobierno impulsa en el parlamento una reforma a la ley vigente para cumplir con el régimen del TRIPS antes del plazo del 1 de enero. Se prevé que la iniciativa sea considerada el mes próximo, pero si resultara reprobada, el gobierno legislará por decreto.

La principal oposición al proyecto procede de los grandes partidos comunistas, incluido el Frente de Izquierda, que aporta un apoyo crítico al gobierno del centroizquierdista Partido del Congreso sin haberse integrado al gabinete.

Mientras, la portavoz del Programa Conjunto de las Naciones Unidas contra el VIH/Sida, Poornima Mane, afirmó que los portadores podrían continuar ingiriendo los antirretrovirales de Ranbaxi y Cipla disponibles en el mercado.

“No debe cundir el pánico. La retirada voluntaria de los medicamentos no significa que éstos no sean buenos. Lo peor que podría hacer un portador es dejar de tomarlos”, pues luego de un periodo sin ingerirlos su efecto es menor, afirmó.